Yo no digo nada. Lo dice todo Patricia Flores, viceconsejera de Salud del Gobierno de Esperanza Aguirre. Dice esta mala mujer, hablando de los enfermos crónicos y de los pacientes de larga estancia hospitalaria que «lo sanitario tiene un fin». Yo espero que ella misma tengo un fin bien prontito y que nos deje en paz.
El ministro de Educación anunció ayer una reforma educativa que, además de abrir el paso a la subvención generalizada del bachillerato -lo cual no es ideológico, aunque lo impartan los curitas intransigentes- acaba con la asignatura de Educación para la ciudadanía, para sustituirla por otra de adoctrinamiento político conservador, con el pretexto absurdo de sacar contenidos ideológicos de la escuela, como si eso fuera posible. En cualquier caso, echo en falta que se expulse, al menos de la escuela pública (que incluye la concertada, aunque los de clase media se crean que mandan a sus hijos a colegios exclusivos) a los que imparten adoctrinamiento ideológico por excelencia: los asalariados de los curas, que enseñan a nuestros hijos que hay gente que resucita a los tres días de que les maten entre horribles torturas, o que hay palomitas que, sin la desagradable diligencia del fornicio zoofílico, fecundan vírgenes de las que nacen dioses que también son hombres, y además son sus propios padres. Tres en uno.
Ayer, en clase, la profesora nos presentó a Bulat Okudzhava, un cantante ruso de origen georgiano al que luego busqué en internet, y resultó ser un tipo la mar de interesante. Su música, e incluso algunas cosas de su vida, me recordaron a Labordeta. Pronuncia muy claro, y se le entiende relativamente bien. Al menos eso me parece a mí. Así que con este señor doy un nuevo impulso a la sección «Canciones rusas» que inicié este verano. La traducción no está lograda: la última estrofa se me resiste. Así que si pueden ustedes ayudarme... Seguir leyendo →
No sé muy bien cómo escribir lo que voy a escribir a continuación porque no quiero hacer daño a IU, una formación política a la que me siento muy cercano, de la que he formado parte durante años, y en la que militan algunas personas a las que quiero y muy cercanas a mí en lo político y en lo personal. Sin embargo, creo que, por diversas razones, debo escribir sobre la situación creada por la imputación de Miguel Reneses.
NOTA: Por motivos de salud, la cita de Marcos Ana con Vúdeo ha sido aplazada. Permanezcan atentos aquí.
Estos días, la extrema derecha y la leyenda de la transición ejemplar están haciendo pinza contra la historia. Entre la muerte del asesino de Julián Grimau y el juicio a Baltasar Garzón por investigar los crímenes del franquismo e intentar devolver la dignidad a las miles y miles de víctimas del fascismo que aún están olvidadas por la democracia que abonaron con su sacrificio, VÚDEO, la tele útil, pondrá su granito de arena para dar a conocer la memoria viva de la represión franquista y de la lucha por la libertad. Tendremos la oportunidad de conversar, mediante un chat, con Marcos Ana, el poeta de la resistencia antifranquista y el preso político que más tiempo ha estado encarcelado durante la dictadura de Franco. Si quiere usted hacerle llegar alguna reflexión o pregunta a Marcos Ana, tiene la oportunidad de hacerlo de dos formas: mandándola a VUDEO, o bien mediante el hastag #MarcosAnaVUDEO, enviando a twitter o a facebook preguntas en forma de vídeo.
Que la política es la gestión de unos intereses que en un 10 por ciento son generales y en un 90 por ciento son de clase es algo tan evidente que debería dar vergüenza a nadie negarlo. Estos días, está quedando claro, con las manifestaciones del ministro de Economía, el tal Montorito, al que ahora se le ha ocurrido pedir responsabilidad penal a los malos gestores y a los que despilfarren. Cosa que está muy bien, tanto como comprometerse a sacar los colores a las malas personas.