¿Significa la puesta en marcha de este blog, bitácora o cómo sea que quieran ustedes llamarlas, que abandono El Piquete Digital, navío que con tanto acierto piloto desde hace dos años, con la asistencia de mi grumete, el aplicado y voluntarioso EPMesa?. No, sin duda. Seguiré guiando, con el mismo acierto que hasta ahora, la vieja nave y participando activamente en sus foros, que son adoptados por mí como foros oficiales de esta bitácora.

Sin embargo, he creído conveniente subirme a una lancha de socorro del viejo navío y poner ruta perpendicular a la suya, en busca de nuevos continentes habitados por facciosos a los que chinchar y progres a los que escandalizar. Si unos y otros me atacan, lo celebraré, y consideraré que he alcanzado mis objetivos. Y si me río en el camino, pues eso que saldré ganando.

Asunto garbancero, de intendencia o como les guste llamarlo: si tengo la habilidad suficiente para conseguirlo, espero que en los próximos días pueda encontrar la manera de corregir algunos símbolos raros que salen en algunas pantallas de esta web. Si lo consigo, que Dios me lo premie, y si no, que me lo demande.