En Minuto Digital, uno de los voceros más divertidos de la derecha liberal publican esta noticia, y de ella se hace eco rápidamente la Resistencia AntiZP en El Zapatazo. Tendrá que explicar la Presidenta del Tribunal Constitucional, doña Maria Emilia Casas Baamonde, por qué tiene amigos sin pedirles antes certificado de buena conducta, como debe ser. Y es que esta gente parece que ahora busca a los enemigos de España por matrimonios -eso sí, de momento heterosexuales- porque se sabe que el marido de esta señora también forma parte de la antiespaña, ya que al parecer Casas Baamonde y su señor marido poseen una casa en el País Vasco, donde pasan parte del año. Ciertamente intolerable y, como anunciará sin duda uno de estos días La Razón, en círculos políticos y populares esta noticia provoca una honda preocupación.

No quiere esta humilde bitácora pasar por la historia de Internet, sin prestar algún servicio a España, así que voy a sugerirles a los inquisidores un agravante a la conducta a todas luces disolvente de esta señora: su marido lleva por apellido Leguina. Investiguen, que seguro que hay tomate. Y si los retroprogres pretenden absolverla porque de segundo apellido se llama Baamonde, como el Generalísimo, el contraataque es bien sencillo: falta la “hache” para que eso sea eximente de algo, que el caudillo se llamaba Bahamonde como se llaman Bahamonde las personas de orden: con “hache”.