Lo del PP y su hinchada tiene mucha gracia. Desde la parte institucional dicen que sí a la Constitución Europea, pero los voceros de su chusma dicen que no y se refieren a ella como la europatraña. En realidad, el Parido Popular es contrario a la Constitución Europea, pero no se atreven a decirlo a las claras. El amigo Ansar, que trabajaba para el inglés (y para el americano) cuando gobernó, intentó boicotear en lo posible la elaboración de este tratado tratando de incluir cosas absurdas como la referencia al cristianismo u obcecándose en bloquear el sistema de toma de decisiones con unas formas y unos fondos que recuerdan mucho a los nacionalistas más excluyentes de cuantos haya. Ahora, la hinchada popular está que trina y que ruge con la Constitución Europea. Quien lo dude puede pasarse por sus ciberjaurías (1 o 2, por citar algunos ejemplos, y comprobarlo.

Y es que, en realidad, la derecha española, que es una derecha ultramontana y ultramuchascosasmás no quiere ni oír hablar de la Constitución Europea, porque no quiere ni oír hablar de un poder político fuerte que pudiera imponer al soberanísimo gobierno español cuando sea soberano de verdad, es decir, cuando gobiernen ellos -España es diferente-, políticas progresistas. No digo yo que la constitución que nos proponen vaya en este sentido, por que no es así, lo que quiero decir es que el PP, en realidad está contra la constitución europea porque está en contra de la formación de una Europa verdaderamente democrática.

Venga... meta ruido por ahí



Tagged with →