El Gobierno Vasco ha realizado un curioso anuncio sobre el atentado de ayer tarde en Getxo: al parecer no ha sido un atentado de “baja intensidad” como los últimos que ha cometido ETA, sino que pretendía causar víctimas mortales.

¡Qué casualidad!

Pues yo debo de ser muy malo y muy mal pensado, pero no puedo evitar relacionar este anuncio con el plan Ibarretxe, como si el Gobierno Vasco estuviera lanzando un mensaje subliminal a los vascos y a las vascas, como le gusta decir al Lehendakari: “fijaos que esto se podría acabar si apoyárais mi plan, acordaos que éstos siguen matando“.

Es que es la primera vez que el Gobierno Vasco se lanza a interpretar las intenciones de los terroristas, porque se da por sentado -es de sentido común- que cuando los terroristas atacan lo hacen con la intención de provocar el mayor daño posible.

Vamos, que no hay atentados de baja intensidad. En todo caso, los hay de baja viabilidad.