A Auswitz, vía Roma

Posted · 7 Comments
El cardelan Ricard María Carles, en Roma

Si un funcionario obedece primero la ley antes que su conciencia, esto lleva a Auschwitz. No eran delincuentes los que hicieron ese campo de concentración, sino la gente a la que se forzó o que creyó que tenían que obedecer primero a las leyes del Gobierno nazi que a su conciencia“. La frase, ciertamente brillante, ingeniosa, profunda, aguda, inteligente, sagaz, además de bien construida, es del purpurado español Ricard María Carles, un cardenal que sin duda sabe de lo que habla, porque ya ha tenido antes algún roce con la Ley. Como suponemos que el tal Carles es un hombre de una vasta cultura, hemos de pensar que se está haciendo el tonto. En una dictadura, como lo fueron las de Hitler, Mussolini, Franco o las de los países comunistas del este, qué duda cabe de que eso es cierto. Pero en democracia, la legitimidad está por encima de la conciencia. La Ley obliga a todos y todos debemos obedecerla al margen de lo que opinemos sobre ella. Más que nadie, las autoridades, que además de obedecerla, deben hacerla cumplir. Más bien al contrario de lo que señala Carles, obedecer a la conciencia antes que a la Ley -y sólo hay Ley, con mayúscula, en democracia- es lo que conduce a Auswitz, aunque quizás pasando por Roma. Y es que a fin de cuentas, todos los caminos conducen a Roma.

7 Responses to "A Auswitz, vía Roma"
  1. Miguel dice:

    Perdón por el trackback repetido. No sé por qué pero la mitad de las veces que hago uno me sale asi.

  2. pau dice:

    Pienso que si los “progresistas” saben jugar bien sus cartas, la iglesia católica quedará como lo que realmente es: una secta de dementes iluminados, y como tal, quedará reducida a cuatro desesperados masoquistas. Los partidos progresistas no han de hacer nada para frenarlos, han de seguirles el juego con paciencia y transigencia; han de expedientar a los funcionarios, evidentemente, pero con mesura.
    No los ridiculicemos más, ellos lo hacen por nosotros y lo hacen divinamente.
    Si siguen así, en apenas una generación, tendremos que rescatar las iglesias y conventos, convertirlos en museos, o arrendarlos a otras confesiones… y esto será otro problema, pero cuando venga, la sociedad ya estará preparada.

  3. un servidor dice:

    “Pero en democracia, la legitimidad está por encima de la conciencia. La Ley obliga a todos y todos debemos obedecerla al margen de lo que opinemos sobre ella.”

    Como por ejemplo la ley del Servicio Militar en España en la democracia socialista de los años 80?

  4. Esperaba que saliera ese tema en el que, además, yo mismo estaba bastante implicado y sobre el que hoy tengo muchas dudas. Intentaré hablar sobre ello, eso sí, si antes me aclaro conmigo mismo.

  5. japaman dice:

    Peliagudo tema éste, el de la objeción de conciencia para las bodas homosexsuales. De entrada parece que en una sociedad respetuosa de las ideologías y creencias de todos, la objeción es la última salvaguarda de la libertad individual y,por ello, deberíamos defenderla hasta sus ,ultimas consecuencias para todos (¿Acaso no apoyábamos a los que se oponían al sacrosanto deber de defender a la Patria por ello?). Sin embargo creo que en este tema hay un sofisma que esconde la verdad y la disfraza para dar apariencia honorable a lo que no lo es.
    ¿Podrían los funcionarios del lepenista Frente Nacional negarse a casar inmigrantes alegando objeción de conciencia?.No, el racismo puede ser acorde a su conciencia, pero su aplicación sobre otros es un delito. Igualmente la discriminación por razón de sexo es inconstitucional y la negativa a casar homosexuales es sólo eso, discriminación.
    ¿O acaso para los católicos los heterosexuales que conviven maritalmente no son ya pecadores? ¿No afecta a su conciencia dar el beneplácito a estas relaciones concupiscentes?
    O todos o ninguno, si no, es homofobia pura y dura

  6. Hispanicus dice:

    Tambien estaban los objetores de conciencia para no hacer la mili, y la gran mayoria solo queria escaquearse, como vagos insolidarios que son.
    Ahora resulta que no puede haber más objeccion de conciencia, por que lo dice el PSOE.

    No somos borregos, y la primera norma que tiene que atender un hombre es su conciencia, y para un cristiano la ley de Dios, es la primera que debe obedecer. Si tu no lo eres, yo no te digo nada, dejame a mi ser lo que quiera, tolerante.

    Un saludo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.