José Antonio AntónPaseando por la red, me he encontrado con esta noticia. Una mala noticia, qué duda cabe. José Antonio Antón fue mi primer redactor jefe. Puedo decir, sin temor a equivocarme, que si algo sé de periodismo, no lo aprendí en ninguna facultad poblada de profesores que jamás han pisado una redacción, sino trabajando con él y con Fernando Valiño. De José Antonio Antón aprendí todo lo que el periodismo tiene de oficio -que es mucho, prácticamente todo-, aprendí que los periódicos se escriben, pero que también se fabrican, que periodismo y literatura son cosas diferentes; aprendí a manejar el tipómetro lo mismo para medir textos que para cortar papeles, y a mancharme las manos de tinta y de goma de pegar; de Fernando Valiño aprendí a mancharme las manos con la información, que nunca es neutral. José Andrés Pizarro debió pasar por El Norte antes que yo, porque creo que no lo llegué a conocer, pero recuerdo a José Antonio Antón exactamente como le describe en esta carta. Siempre recordaré, de hecho frecuentemente me acuerdo de ello, la rebelión de redactores jefes que quiso organizar en El Norte como consecuencia de mi despido y la emoción con que presenció mi salida definitiva de la redacción del diario vallisoletano, empujado por mi tío Alejandro Royo-Villanova, quien, según me cuentan, intentó utilizar el homenaje que el periódico le rindió cuando se jubiló, con intención de vampirizar el gran prestigio que Antón tenía entre sus compañeros.