Ahí le tienen ustedes. Cesar Vidal, petulante, pedante como siempre, despreciando intelectualmente a Fernando Savater. Primero le acusa de ignorante. Posteriormente le perdona la vida asegurando que quizas la actitud de Savater sea atribuible a la candidez, para terminar asegurando que ni ignorancia, ni candidez, sino “algo mucho peor“. ¿Pero es que nadie piensa hacer algo para acabar con esta inmundicia?