Como los zares, a quien Dios tenga en su seno, me traslado a la residencia de verano, razón por la cual estaré unos días algo inactivo, hasta que consiga la estabilidad espiritual y recupere el resuello y el rencor contra España, contra el Orden y contra Dios.

Tengan paciencia, y si quieren alimentar su inquina y su crispación, pueden ustedes leer Libertad Digital. Si lo prefieren es el orden y el concierto, lean Diario del Aire, que últimamente publica retratos de señoritas de buen ver.