¡¡Qué colegas somos!!

El que fuera comandante en jefe de las fuerzas de ocupación aliadas en Irak, el antipático general Tommy Franks, dijo en referencia a su desagradable trabajo que “nosotros no contamos muertos“. No lo dudamos; probablemente no sepa. Sin embargo, otros si saben contar, y lo hacen. Así, el proyecto Irak Body Count se ha propuesto establecer “una base de datos pública, independiente y amplia de civiles muertos en Irak como resultado directo de acciones militares llevadas a cabo por Estados Unidos y sus aliados en 2003“. Vamos, que están contando el número de vidas que ha costado aquella terrible decisión que tomaron en las Azores los atribulados estadistas George Bush, Tony Blair y José María Aznar.

A pesar de la constante propaganda sobre la supuesta “inteligencia” del armamento actual, lo cierto es que las guerras causan una gran cantidad de víctimas civiles. Según un estudio realizado por el profesor Marc Herold, de la Universidad de New Hampshire, el 25 por ciento de las muertes causadas por la guerra de Afganistán fueron civiles y es posible que las de la guerra de Yugoslavia fueran muchas más.

Las cifras del proyecto Irak Body Count se obtienen, según señalan sus promotores, mediante un sondeo amplio de informes de medios de comunicación “online” y de lo que relatan testigos presenciales; cuando las cifras obtenidas reflejan diferencias se establecen un máximo y un mínimo, y estos datos son los que se hacen públicas.

El proyecto no acepta cualquier fuente, sino que requiere cinco requisitos: que la web sea actualizada al menos una vez al día; que los textos de donde proceden los datos se mantengan archivados en la web con una URL única; que la fuente tenga un prestigio reconocido y manifestado en abundantes citado en otros lugares; que esté preferentemente en inglés, y que sea de acceso público y gratuito. De esta manera Irak Body Count pretende asegurar el rigor profesional de las fuentes consultadas.

Entre las fuentes utilizadas por el proyecto se encuentran agencias de prensa como ABC, Reuters, France Presse, AP, o UPI; periódicos como The Guardian, el Boston Globe o el New York Times, o The Times; cadenas de televisión como la BBC o Al Jazeera, u ONGs como Human Rights Watch. El proyecto exige que dos fuentes diferentes publiquen un informe antes de incorporar los datos a la estadística.

Así mismo, para incorporar las cifras emanadas de un incidente al recuento se exige que tenga referencias suficientes como para asegurar que no es confundido con otro o incorporado en repetidas ocasiones falseando las cifras.

Algunos datos

Según los datos obtenidos, que pueden consultarse directamente en la base de datos accesible desde la web, han muerto 24.865 civiles en Irak desde que Aznar Bush y Blair decidieron ocuparlo militarmente. Casi el 20 por ciento son mujeres y niños. La mitad de las muertes se han producido en Bagdad. El 30 por ciento de las muertes se produjeron durante la primera fase de la invasión, antes del 1 de mayo de 2003, y posteriormente, en el primer año se produjeron casi el doble de muertes que el segundo.

En cuanto a los causantes de las muertes de civiles, el 37 por ciento se deben directamente a los ejércitos ocupantes, mientras que el 9 por ciento de las victimas han sido causadas por quienes se resisten a la ocupación. La “violencia criminal” generada tras la ocupación ha causado el 36 por ciento de las muertes de civiles.

Más de la mitad de las muertes (el 53 por ciento) se han producido como consecuencia de explosiones, y el 64 por ciento de estas explosiones han sido causadas por ataques aéreos.

Además de los muertos hay 42.500 civiles que han sufrido algún tipo de daño, el 40 por ciento de durante la primera fase de la guerra.

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