Claro, ándabamos todos tan excitados con eso tan emocionante de que don Federico, el propio don Federico, se refería a mí como agente de la Corona o de Esquerra Republicana, que no habíamos reparado en lo otro. Menos mal que Lazarillo se ha infiltrado en los bajos fondos y lo ha localizado. A este probe Jiménez un día algo.