En una interesante carta al director de la sección de Madrid de El País, Isabel Pérez van Kappel, de la Plataforma por la Enseñanza Pública de Torrelodones, comenta el informe sobre fracaso escolar que la Consejería de Educación ha hecho público recientemente. De ese informe se ha interpretado, quizás un poco precipitadamente, que los niveles de renta de las diferentes localidades madrileñas están relacionados en orden inverso con las tasas de fracaso escolar. En otras palabras, que a menor nivel de renta, mayor fracaso escolar. Parece que las cosas no están tan claras, y que el nivel de fracaso escolar tiene que ver también con la posición de la escuela pública en relación con la privada.

Así parecen indicarlo los datos que conocemos tanto de Torrelodones como de Rivas Vaciamadrid. La localidad serrana es la que menos tasa de fracaso escolar registra en la región, y es a su vez la cuarta en cuanto a nivel de renta. Rivas Vaciamadrid es el tercer municipio que menos fracaso escolar registra, mientras que municipios que supuestamente tienen colegios privados de élite, como Las Rozas, Majadahonda o Pozuelo de Alarcón, registran niveles de fracaso escolar sensiblemente más elevados que Rivas, que, en cuanto a nivel de renta, está en la media regional.

¿Qué tienen en común Torrelodones y Rivas? La fuerte posición de la escuela pública. En el caso del primero, como señala Isabel Pérez en su carta, seis de cada siete alumnos cursan sus estudios en la escuela pública. En Rivas Vaciamadrid ocurre algo parecido. La ciudad, que tiene 50.000 habitantes, cuenta con veinticinco centros educativos, de los cuales veinticuatro son públicos y uno privado. Rivas cuenta con un centro público por cada 2.000 habitantes.

No sé lo que habrá ocurrido en Torrelodones, ni cómo se habrá llegado a esta situación que, por lo visto está en peligro, ya que como cuenta Isabel Pérez en su carta, el Ayuntamiento, gobernado por el PP, pretende ceder una parcela para la construcción de un colegio privado concertado. En Rivas, el gobierno municipal está decidido desde 1993, año en que Fausto Fernández fue nombrado Concejal de Educación, a dotar a la ciudad de un sistema público que garantice una educación de calidad a sus escolares, para lo cual no ha dudado en hacer fuertes inversiones, mediante la firma de convenios con la autoridad educativa -primero el ministerio, luego la Comunidad de Madrid- para la construcción, adaptación, ampliación o mejora de los centros. El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid ha adelantado miles de millones de pesetas a la administración educativa y se ha encargado de la construcción de los centros, unos centros que tienen unas calidades homologables a las de cualquier privado supuestamente de élite.

Pero no sólo de centros se alimenta el sistema público. Desde 1993, el Ayuntamiento de Rivas apoya a la escuela pública preparando cada año amplios y completos programas de actividades de apoyo y extraescolares; ha asumido la gestión integral de la escolarización para garantizar un reparto adecuado y equilibrado del alumnado y apoya con hechos reales la escolarización temprana, alcanzando niveles de escolarización en centros públicos de niños de 0 a 3 años que ya quisieran para sí otras ciudades, de en torno al 20 por ciento.

Pero como en Torrelodones, y como en todo Madrid, el sistema público está en peligro, porque la Consejería ha anunciado que no piensa firmar más convenios educativos, es decir, que no se van a construir más centros públicos en Rivas. En el caso de la educación infantil de 0 a 3 años, esto ya ha ocurrido, como consecuencia de lo cual, los niveles de escolarización han bajado hasta el 20 por ciento antes mencionado, desde el 32 por ciento en que estaban hace tres años, el nivel más alto de toda la comunidad de Madrid, por cierto, y el triple del recomendado por las autoridades europeas. Esta bajada se debe a que ha aumentado la población, pero la Comunidad se niega a construir nuevos centros. En primaria y secundaria, si no se construyen centros públicos ocurrirá lo mismo en pocos años, ya que está previsto que a lo largo de los próximos 10 años, la población de Rivas se duplique.

Cuando se dice que el Gobierno de Esperanza Aguirre ha sido terriblemente negativo para el sistema educativo público, no se está haciendo política, se está describiendo la realidad. Y no es una afirmación partidista o sectaria, porque buena parte de los convenios que el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid firmó para la construcción de centros educativos, lo hizo con el Gobierno de Ruiz Gallardón, y en concreto con el Consejero Gustavo Villapalos, que fue un gran consejero de Educación.

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