Como la democracia es generosa, probablemente no se sancionará al General Félix Sanz Roldán, jefe del Estado Mayor de la Defensa, que esta mañana ha manifestado en el Foro de la Nueva Economía que “existe entre los militares un gran interés para que esta España secular, que tanta gloria y tanta historia acumula, siga siendo patria común e indivisible de todos los españoles“. Y no será sancionado porque seguro que su intención no ha sido intervenir en el debate político que se está produciendo estos días en España a raíz de la aprobación en el Parlamento catalán de la propuesta de nuevo Estatuto de autonomía para Cataluña, ni mucho menos realizar las amenazas que algunos han querido ver. De ser así nos encontraríamos en ua situación realmente muy grave. Lo que es indignante es que los portavoces de la extrema derecha intenten crear ruido de sables donde probablemente no hay más que una imprudencia o una salida inadecuada a la presión de algún periodista-militante-agitador por lograr una declaración contundente.