Hip-izquierda y democracia

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Hay un cierto discurso izquierdista, hip-patético, sesentayochista y nostálgico del franquismo que sostiene que nada ha cambiado que todo sigue igual, que no hay democracia (curiosamente dicen que ésta es una democracia burguesa ¿qué otra democracia hay?)… Sostienen que la democracia española no es democracia, que la Constitución es un lastre para las libertades (¿qué libertades?), que la transición se hizo mal porque no murieron ciento cincuenta mil malvados reaccionarios y que esto que tenemos hoy es pura formalidad porque no permite la autodeterminación de los pueblos oprimidos y otras cosas igualmente brillantes.

La democracia española es una democracia burguesa. Claro. También lo era la adorada II República y parece que a todo el mundo se le escapa. No hay, no ha habido nunca, otra democracia que la burguesa, salvo que aceptemos como democracias los regímenes totalitarios que los Partidos Comunistas levantaron en los países del Este de Europa. Es más, los grandes ideales de libertad que puso en marcha el siglo de las luces todavía no han sido superados, no han sido alcanzados siquiera. Y no precisamente, o mejor no exclusivamente, porque el sistema este al que la izquierda equivocada atribuye voluntad, nos lo impida malévolamente, sino porque nosotros mismos no hemos sabido ponerlos en marcha. La democracia es una herramienta al servicio de la libertad, es una herramienta que la hace posible, pero la libertad es un compromiso personal. Si cada uno de nosotros no nos comprometemos con la libertad, nunca seremos libres, por muy avanzada que sea la constitución, por muchos resortes de participación que tenga la democracia.

Cuando en el siglo XVIII, la burguesía era una clase social dominante económicamente, pero sólo emergente políticamente, los grandes ideales ilustrados movilizaron a los pueblos europeos en una lucha por la libertad que duró un siglo y que concluyó con la puesta en marcha de las democracias burguesas. Evidentemente, en cuanto la burguesía alcanzó el poder político, se convirtió en una clase conservadora y renunció al menos a dos de los grandes ideales ilustrados, el del progreso y el de la libertad. Comienza así el repliegue de las ideas que la burguesía puso en circulación en el siglo XVIII, comúnmente conocidas como Ilustración, y comienza este repliegue antes que estas ideas hayan podido convertirse en una realidad.

Paralelamente a este proceso, surge un nuevo fenómeno histórico, el movimiento obrero, al que varias tendencias intentan dar forma ideológica, triunfando sobre todas ellas el marxismo, o mejor una forma sectaria de interpretar el pensamiento de Carlos Marx como si no fuera más que una técnica para organizar algaradas callejeras, que se materializa finalmente en la gran algarada histórica que fue el mal llamado socialismo real.

La conciencia de clase, que Marx considera como el punto de partida y la condición indispensable para la revolución, es algo que ha brillado por su ausencia a lo largo de todo el movimiento obrero y, en cambio, fue algo que la burguesía tuvo muy presente durante sus revoluciones del siglo XIX. Porque la conciencia de clase no es la conciencia de ser pobre, ni la conciencia de ser injustamente tratado, sino la conciencia de pertenencia a un colectivo que, por sus condiciones sociales, tiene la posibilidad de cambiar y dirigir el rumbo de la Historia, de la Historia, con mayúsculas, y no de la historieta. Y la revolución no es una algarada más o menos grande de desarrapados, sino el golpe de timón que coloca a la Historia, de nuevo, en el camino del progreso. Cuando una clase anteriormente revolucionaria se torna conservadora y tira de la Historia hacia atrás, es preciso que otra clase revolucionaria, es decir, con conciencia de tener en su mano el poder de cambiar la Historia, tome el timón y dé el giro correspondiente.

¿Y quien es el enemigo? El enemigo es el capitalismo. Y no porque los salarios sean bajos, no porque las jornadas sean elevadas, no porque los precios sean excesivos… Todas esas circunstancias tienen solución sin tocar la esencia del capitalismo, como estamos hartos de comprobar. Los grandes problemas económicos que plantea hoy día el capitalismo, la gran injusticia de las relaciones entre las naciones ricas y las naciones pobres, la falta de equilibrio en relación del hombre con la naturaleza, problemas cuya gravedad no conocíamos hace cien años, probablemente tengan solución también dentro de propio capitalismo. El enemigo es el capitalismo porque impide el progreso, impide el avance de la historia, impide la realización de las grandes ideas ilustradas (burguesas) del siglo XVIII. Paradójicamente, la clase social que hoy plantea esa contradicción entre el capitalismo y el progreso no es la burguesía, que se ha tornado conservadora, sino un colectivo social mayoritario, pero amorfo, que es el que sufre las injustas condiciones económicas que impone el capitalismo. Un colectivo social que no es, ni mucho menos, la clase obrera, por más que ésta esté incluida en aquel, y que está poseído por un espíritu de satisfacción con lo establecido que le lleva a ser tan conservador como la burguesía, si no más.

La burguesía conservadora ha luchado desde los años 30 del siglo pasado por convertir las democracias que ella misma puso en marcha en meras formalidades políticas en las que cada cuatro años, el soberano, que es el pueblo, delega todos sus poderes, convenientemente adoctrinado, a un grupo de tecnócratas, que son los políticos, que saben lo que le conviene al pueblo, y que lo hacen todo para él, pero sin él. La clase obrera, proclamada por los partidos comunistas y socialistas, durante el siglo XX, como clase revolucionaria, se limita a organizar algaradas periódicamente en busca de mejores condiciones económicas y sociales, pero se integra cada vez más y mejor en el sistema político propuesto por la burguesía conservadora, delegando su poder político en los parlamentarios. La democracia, por lo tanto, y tal como busca la burguesía conservadora, se va limitando poco a poco en la organización de elecciones cada cuatro años.

¿Pero cuál es la alternativa?. Ahí está el problema. Sabemos lo que no queremos, pero no sabemos lo que queremos. Sabemos que no queremos el capitalismo, sabemos que la lucha política y sindical (qué no es la lucha de clases, o que es sólo una parte de ella) nos permiten realizar pequeños cambios en el sistema capitalista que lo hacen más soportable; sabemos que no queremos el socialismo real, pero no sabemos cuál es la alternativa al capitalismo.

Probablemente no exista, hoy por hoy, una alternativa al capitalismo. En cualquier caso, no estamos en condiciones de buscar esa alternativa e imponerla, puesto que los tiempos que corren son tiempos de defensa y no de ataque. La tarea, hoy por hoy, es conservar lo que tenemos ganado. Y sin duda, la democracia, que en España está articulada por la Constitución de 1978, es una de esas cosas que tenemos ganadas. ¿Qué dice la izquierda hippy de más participación, si los cauces que establece la Constitución de1978 prácticamente no se utilizan?¿A qué participación se refiere a hip-izquierda, si los partidos políticos no tienen apenas afiliación, si los trabajadores miran para otro lado cuando aparece un sindicalista en su empresa? La gente se aleja de la política, entendida ésta en un sentido amplio. Lo que debemos hacer es un uso intensivo de la democracia que tenemos hasta agotarla y no negarla por prejuicios ideológicos proponiendo una profundización irreal. Si es irreal la democracia actual (y lo es por culpa de la gente, que no la usa, y no del sistema), cuánto más irreal no va a ser una democracia mas “profunda”.

En otras palabras: no hay otra democracia que la que tenemos, que es la democracia burguesa. La democracia es un sistema político que ha tardado varias centurias en configurarse y que todavía no ha dado sus frutos políticos. Agotémosla, y entonces la alternativa se nos presentará sola, como la democracia se les presentó sola a los revolucionarios ilustrados del siglo XVIII, representantes políticos e intelectuales de una clase social emergente que dejó agotarse el sistema político del Antiguo Régimen, hasta que al rey se le cayó la cabeza, eso sí, con la pequeña ayuda del artefacto del doctor Guillotin.

13 Responses to "Hip-izquierda y democracia"
  1. Defensa dice:

    Dices “El enemigo es el capitalismo porque impide el progreso, impide el avance de la historia, impide la realización de las grandes ideas ilustradas (burguesas) del siglo XVIII.” Curiosamente es en con el sistema económico capitalista, con el único donde los paises progresan. Alemania, Austría, Japón, Corea del Sur, España, Irlanda, Grecia Portugal, Italia, Singapur, Taiwan, todos salieron del tercer mundo, a una gran velocidad gracias al capitalismo. En la actualidad paises como Bangaldesh, Indonesia, India, Thailandia, comienzan a estar de verdad en vías de desarrollo y no gracias a Marx. Incluso China, se ha rendido al capitalismo mas salvaje, lo que posiblemente acabe llevandola en un par de generaciones a desadecerse de la mascara comunista, que lleva en la actualidad.
    Curiosamente, la unión de capitalismo y democracia, algo fundamental, no hay uno sin la otra, es la mejor ecuación para los derechos de eso que misteriosamente se llama proletariado. Es en los paises capitalistas y democráticos, donde los trabajadores mejor viven y mas derchos tienen. Ya quisiera un trabajador de Cuba tener los derechos de un trabajador ingles, por ejemplo.
    No olvidemos, que eso que se llama el proletariado, rara vez ha apoyado a las ideas marxistas que las ve ajenas, ya que cuestionan sus raices, sus constumbres y necesidades. Dicho de otra manera, en Inglaterra el comunismo triunfo en los 50 entre los estudiantes de Cambridge, pero no entre los mineros de Liverpool. En Estados Unidos, habia mas comunistas en las elites de Nueva Inglaterra, que entre los obreros de Detroit.

  2. RicardoRVM dice:

    Defensa, se lo digo al margen de la polémica que en otros asuntos nos tiene enciscados: creo que o yo no he sabido explicarme en el artículo, o usted no ha entendido lo que yo quiero decir, que básicamente son dos cosas:

    1.- Es posible que haya alternativas al capitalismo, pero no sabemos cuáles son.

    2.- El capitalismo por si sólo no garantiza las mejores condiciones de vida a los trabajadores. Es perfectible. De hecho, el capitalismo de hoy no es el mismo que el del siglo XIX. Porque no me diga usted que las condiciones de vida de los trabajadores del siglo XIX eran las mismas que las de los trabajadores de hoy. Y no creo que estas condiciones hayan mejorado como consecuencia del espíritu filantrópico de los capitalistas.

    Y sí puede haber capitalismo sin democracia: Pinchet, Franco, Hitler.

  3. Patuko dice:

    Si un sistema tiene cubiertas y bien administradas ABSOLUTAMENTE TODAS las necesidades sociales de sus ciudadanos, sinceramente importa poco el nombre que se le de a dicho sistema. Pero el capitalismo no las cubre. Las dictaduras no las cubren. ¿Las cubrirá el comunismo? O mejor aún, ¿Dejará el capitalismo que algún día lo veamos?

  4. Defensa dice:

    ¿EL espiritu fiantropico de los capitalistas? ¿Y quienes son exactamente los capitalistas?
    Los capitalistas somos todos, en un sistema capitalista todos aquellos que poseán bienes o tengan capacidad de dat un servicio, por el que puedan sacar un beneficio. Así que eso es ser un capitalista.
    EL sistema capitalista es mas justo y mas libre que el comunismo. El desarrollo económico es lo que marcan las mejoras de vida de los trabajadores en un sistema capitalista.
    Atento a esta frase antológica: “Las dictaduras no las cubren. ¿Las cubrirá el comunismo? O mejor aún, ¿Dejará el capitalismo que algún día lo veamos?” Es lo mas sorprendente que leido nunca, ¿sabrá este individuo lo que existía en Europa e hasta 1992? ¿Sabrá esta persona lo que existe en China, Corea del Norte, Cuba o Vietnam?
    Que fuerte.

  5. RicardoRVM dice:

    EL sistema capitalista es mas justo y mas libre que el comunismo.

    ¿He dicho yo algo en sentido contrario?

    El desarrollo económico es lo que marcan las mejoras de vida de los trabajadores en un sistema capitalista.

    El desarrollo económico marca las posibilidades, pero la presión ciudadana organizada en movimientos sociales, junto a la negociación y la acción institucional es la que consigue los avances sociales.

  6. Defensa dice:

    No estoy de acuerdo, los sindicatos no consiguen nada si la realidad no se las marca. Si la capacidad de producción, por lo tanto la capacidad que el trabajo tiene para promover que le individuo satisfaga sus necesidades.
    Por ejemplo, las 8 horas de trabajo se consiguen solo porqué la capacidad de desarrollo del trabajo era capaz de hacer que solo hicieran falta una jornada de 8 horas. Son las condiciones de producción las que lo marcan y no la retórica sindical. ¿7 horas? ¿6 horas? Pues cuando se produzca el avance tecnólogico que permita trabajar igual en menos tiempo. Si se impone por obligación, hay perdidas y deficit. Si no fijense en Francia, la reducción de la jornada laboral solo ha traido problemas.
    Recuerda usted, como se destruían los telares mecánicos en el XIX, aunque estos facilitaban el trabajo y evitaban que niños y ancianos trabajaran. Supongo que Royo-Villanova, si lo sabe pero Patuko, que todavía dice que el comunismo no se ha aplicado en la tierra, será ciencia ficción.
    —–

  7. RicardoRVM dice:

    Oiga, Defensa, ¿ha leído lo que he escrito?. he dicho que las condiciones objetivas, es decir, el desarrollo económico marca las posibilidades, pero luego, hay que conquistarlas, porque el dueño de la fábrica prefiere que esa mayor capacidad de producción en el mismo tiempo se use en su beneficio, y no en el de los trabajadores. O bien el señor dueño de la fábrica es un filántropo sin ánimo de lucro, que todo puede ser en este valle de lágrimas.

  8. Defensa dice:

    Bueno usted piensa que los malos son los empresarios. Yo particularmente pienso que no, que lo peor del sistema capitalista, son el ejercito de funcionarios que viven a costillas de los impuestos del resto de los trabajadores.
    ¿Por que digame sinceramente? ¿Para que quiere un municipio de tamaño medio, un jefe de comunicación o jefe de prensa, por poner un ejemplo?
    EN fin como ve, cuestión de sensibilidades.

  9. Patuko dice:

    Me explico: El capitalismo úNICAMENTE se preocupa de cubrir las necesidades sociales de sus ciudadanos para tenerlos controlados y que el sistema se mantenga, es decir, que se intenta controlar que el número de personas en extrema pobreza no ascienda más del actual para que no tambaleen el sistema mediante cualquier suceso. Por lo tanto, una persona que piensa que el bienestar social es lo primero y se olvida de izquierdas y derechas, te dice que el capitalismo no es viable (Ej: U.S.A. = 40 millones aprox. de pobres). Las dictaduras subrealistas, no creo que haga falta explicar que se olvidan completamente de cubrir esas necesidades sociales. Ahora bien, el comunismo, ese ente que en cada época y país se ha aplicado de manera diferente. Centrémonos en Cuba, que para mí es el que más ha conseguido. Sobre decir que una dictadura de izquierdas no es agradable, pero ha de entenderse que el bloqueo Estadounidense es el que prácticamente les obliga a mantener este régimen. Es dictadura o capitalismo, por tanto entiendo su decisión. ¿Qué pasa con Cuba? Pues con Cuba pasa que ha conseguido algo que si se aplicara de verdad en el resto del mundo haría, con el esfuerzo de todos claro está, llegar al bienestar social. En Cuba quizá no coman grandes banquetes, pero todos comen. En Cuba quizá no duerman todos en explendidas suites, pero todos duermen en una cama. En Cuba quizá no puedan tener en mucho tiempo un ordenador en un aula por cada dos alumnos, claro que no, pero la educación va a ser gratuita a todos los niveles, desde infantil a universitario, obteniendo como resultados tener unos de los mejores médicos del mundo.

    Lo que quiero decir sin más, es que a quien lo que le importe sea el “desarrollo” de grandes empresas e inmensos capitales, sin duda su ejemplo a seguir sea el capitalismo, pero para los que ponemos por delante del dinero el bienestar social (y el camino hacia él, la igualdad social), donde se cubran las necesidades de los ciudadanos, no dejando de lado a nadie, el capitalismo no funciona, y al menos en Cuba se va demostrando que el comunismo si.

  10. Defensa dice:

    Claro y por eso los cubanos huyen de la isla. Precisamente por el bienestar que se vive en la isla, los cubanos estan locos por salir, incluso a Estados Unidos arriesgando su vida.
    Si es que no hay nada mejor que vivir en el calorcito del capitalismo y cantar alabanzas al comunismo.

  11. Patuko dice:

    No señor mío, salen porque quieren vivir dentro del capitalismo, porque quieren vivir con más dinero. Habría que hacer la estadística de cuántos de los que llegan están debajo de un cartón, y cuantos viven decentemente con su sueldo de barrendero / narco. :) La política social de Cuba no me la puedes discutir, entiendo que tengas que hablar, como siempre, de los disidentes. Un saludo.

  12. Defensa dice:

    En resumen, que todos los que huyen de cuba, son narcos. Ya se sabe la gusanera.
    Que en Cuba hay una política social avanzada. Pregunto yo ¿Con que? Diganmelo ¿con que pagan dicha política social que solo ustedes ven? Y otra mas, ¿como es posible que los Dominicanos, Haitianos o Costaricenses pobres, no entren en balsa a Cuba?´Si en la isla hay tantos servicios sociales como es que prefieren vivir en sus paises, en los que sorprendentemente no hay cartillas de racionamiento.
    —–

  13. Patuko dice:

    “En resumen, que todos los que huyen de cuba, son narcos”

    Obviamente yo no he dicho eso, luego usted tergiversa.

    “Que en Cuba hay una política social avanzada. Pregunto yo ¿Con que? Diganmelo ¿con que pagan dicha política social que solo ustedes ven? Y otra mas, ¿como es posible que los Dominicanos, Haitianos o Costaricenses pobres, no entren en balsa a Cuba?´Si en la isla hay tantos servicios sociales como es que prefieren vivir en sus paises, en los que sorprendentemente no hay crtillas de racionamiento.”

    Volveré a repetirselo: en Cuba la educación es gratuita a todos los niveles, todos comen aunque no sean grandes banquetes, no existe pobreza extrema puesto que no existe gran riqueza, en Cuba hacen lo que les dejan hacer, y han hecho mucho. El capitalismo necesita de pobres para alimentarse. Mientras haya ricos y/o paises ricos, habra pobres y/o paises pobres. Entrar en un pais sometido a los más sucios bloqueos en una balsa tiene tanto sentido como entrar a Estados Unidos, la diferencia es que mientras unos entran soñando, otros no entran a lo que podría ser para ellos un sueño. Negar la política social en Cuba es producto de o bien no conocer lo que el término política social abarca o bien no querer reconocer lo más que obvio. Sin embargo, el capitalismo que usted representa (si se le puede llamar “representar un sistema” a menospreciar a los demás, por supuesto, primero barra la mierda de su puerta, y luego dedíquese a barrer la de paises comunistas) la única política social de la que hace uso es de la justa y la necesaria para evitar males mayores: le interesa que el número de pobres extremos (que siempre debe de haberlos para el capitalismo) no suba a más. No le interesa aminorarlo, simplemente que no suba. Eso, desde un punto de vista humano es simplemente asqueroso, y por tanto para mí y para muchísima gente más ese sistema no merece ni tan siquiera la consideración como posible. Un sistema que en el caso de España destinará para 2006 58 millones de euros AL DíA para gastos militares (proteger intereses) mientras haya gente viviendo en chabolas o en condiciones lamentables sin sus necesidades básicas cubiertas, y con una educación que da pena, para mí no es un sistema “bueno”. Si para usted lo es, comaselo usted con patatas de la huerta, pero sepa que para tener el derecho a menospreciar a paises cuyo sistema usted considera inferior deben de ser realmente inferiores. Y únicamente lo son en términos económicos.

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