Como ustedes comprenderán, esta noche no les puedo deleitar con mi prosa, ya que Antena 3 emite El Oro de Moscú. Y no es cosa que mi amadísimo lider, mi norte, mi luz y mi guía, el señor Polanco, haya elegido este extraño medio para pasarme las consignas, y me pille despistado. Así que, señores míos (y señoras), hasta mañana.

Venga... meta ruido por ahí