Ya saben ustedes que no me gusta nada, pero nada, nada, oigan, hablar de mí mismo. Sin embargo, me siento en la obligaciónb de hacerlo por esta ocasión, no sea la cosa de que no se den cuenta, amables lectores, de una nueva sección que he abierto en esta humilde bitácora. He observado que según los temas se van quedando antiguos, tienden a apagarse los debates que han suscitados, por animados, polémicos y calenturientos que fueran. Así que he puesto en la columna de la izquierda una nueva sección compuesta por enlaces a aquellos debates que me parecen más interesantes. Según vayan perdiendo interés los iré sustituyendo por otros. Así que ya saben, oigan ustedes… ¡a opinar, que la ocasión la pintan calva!

Venga... meta ruido por ahí