Que se me ocurre a mí que no basta con destituir al general Mena Aguado que, por otra parte, está a punto de jubilarse, así que poco le importará. Que lo que ha hecho es amenazar al Congreso de los Diputados con dar un golpe de Estado si se aprueba el Estatuto, y eso no es una declaración inoportuna, ni inaceptable, ni desafortunada. Eso es un acto de traición. Así que además de destituirle habrá que desposeerle de todos sus honores y condecoraciones así como de rango, e iniciar acciones legales contra él. Es que cualquier otra cosa sería como decir: “tiene razón, aunque no debió decirlo“.

Venga... meta ruido por ahí