Pilar manjón

Esta mañana, como en otras ocasiones, Pilar Manjón ha dado una lección de dignidad y civismo. Esta vez ha sido en Rivas Vaciamadrid, desde donde ha interpelado a Esperanza Aguirre para preguntarle si no recuerda que los atentados del 11 de marzo se cometieron en la Comunidad de Madrid; para preguntarle si no recuerda que murieron 192 madrileños y madrileñas, si no recuerda que casi dos mil madrileños y madrileñas resultaron heridos. Porque parece que la presidenta no lo recuerda y se ha negado a otorgar ninguna subvención de la Comunidad a la Asociación de Afectados por el Terrorismo 11-M, que es la que agrupa a la mayor parte de las víctimas de marzo de 2004.

“Va a comenzar la vista oral del proceso por los atentados del 11-M, con una duración prevista de 10 meses, y la asociación que agrupa a la mayor parte de los afectados no tiene un duro para pagar a los penalistas que van a representar a cada una de las víctimas, para pagar los gastos que el proceso ocasione”, ha señalado Pilar Manjón esta mañana en Rivas Vaciamadrid.

El asunto es especialmente indignante, porque revela la miseria moral y el sectarismo de Esperanza Aguirre y de su equipo, que ha concedido subvenciones millonarias a asociaciones de víctimas sin representatividad alguna, pero de obediencia popular, y las ha negado a quien realmente las necesita, puesto que, por no poder, casi no pueden ni hacer frente a los gastos que les ocasione su derecho inalienable a acusar en los tribunales a quienes han asesinado a sus familiares, a quienes les han causado graves heridas con importantes secuelas, a quienes, en definitiva, les han destrozado la vida.

Como es especialmente indignante que se les haya denegado a las verdaderas víctimas del 11-M, que en su mayor parte están integradas en la asociación que preside Pilar Manjón, que se presenten como acusación popular en el proceso contra los asesinos de sus hijos e hijas, de sus maridos, de sus mujeres, de sus hermanos, porque la Asociación de Víctimas del Terrorismo, cuyo interés en este proceso no es real sino puramente político y partidista, se les adelantó en su momento y ahora la Audiencia les obliga a acumular las acusaciones.

Por este motivo han decidido presentarse cada uno de ellos como acusación particular. Eso no se les puede robar. Pero eso cuesta un ojo de la cara y no lo tienen. Han pedido ayuda a su Comunidad Autónoma, presidida por Esperanza Aguirre, y se la han denegado porque resultan políticamente incómodos. No obedecen, como obedecen otros. Respetan a sus muertos y no los ponen al servicio de los intereses del Partido Popular, como hacen otros. Y por eso, la Comunidad de Madrid, la institución democrática que debía representar sus intereses como madrileños les abandona a su suerte, les deja desamparados.

Por eso, el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid ha decidido dar un paso importante y espera que en un futuro no muy lejano otros Ayuntamientos gobernados por gente decente que hace dos años enterraron a algunos de sus vecinos y vecinas hagan lo propio. El próximo jueves, el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid va a conceder una ayuda de 6.000 euros a la Asociación de Afectados por el Terrorismo 11-M para que pueda hacer frente a parte de los gastos del proceso. Seguro que es una cantidad pequeña, en comparación con la que necesita, pero seguro que entre varios ayuntamientos se conseguirá recaudar los fondos necesarios para que los afectados no tengan que empeñarse en la acusación de los asesinos de sus familiares. Bastante han pagado ya.

Mentiría si dijera que esta mañana, en la rueda de prensa que han dado Pilar Manjón y los representantes del gobierno municipal de Rivas Vaciamadrid no me he emocionado al ver a esa mujer digna, pequeña, llorosa, fuerte, sacar fuerzas de flaqueza y con una entereza digna de admiración reclamar a las instituciones el apoyo que les corresponde a la vez que lamentaba que pueda haber gobernantes tan miserables que condicionen ese apoyo moralmente obligatorio a la obediencia política.

“Con estos seis mil euros, al menos, podremos pagar los doscientos poderes notariales que necesitamos para que nuestros abogados nos puedan representar, y eso ya es mucho para nosotros, que somos en nuestra mayor parte trabajadores y trabajadoras que contamos con recursos escasos”, ha señalado Manjón, para agradecer el gesto de la ciudadanía de Rivas.

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