Brillante, como siempre, y como siempre cargado de razón en muchas de las cosas que dice, Arcadi Espada realiza una intervención ante el congreso fundacional de Ciudadanos de Cataluña en el que se asombra -retóricamente- de que desde el “establishment” mediático y político se les haya acusado peyorativamente de “intelectuales”. Yo no sé si Ciudadanos de Cataluña es o no es un partido de intelectuales. Si lo es, bienvenido sea, porque buena falta hace que alguien eleve el nivel de la política española.

Pero que no se crean que la arena política es una cómoda cátedra, donde nadie les lleva la contraria, salvo elegantemente y siembre pidiendo la venia desde el mundo de las ideas. No lo es. La arena política es un redondel sucio y lleno de barro en la que ellos, si bajan, caerán en sus contradicciones, como todos; habrán de moverse, como todos, por sus zonas de sombra; deberán sortear, de nuevo como todos, sus indefiniciones; y serán víctimas-verdugos de la dialéctica política, como todos. Además, estarán sujetos a crítica política. Es decir, aquello de lo que hasta ahora sólo eran emisores, empezarán a contemplarlo desde el punto de vista del receptor.

Pues empecemos, porque el congreso fundacional de Ciudadanos de Cataluña plantea algunas cuestiones que no han dejado claras. Así que lanzo algunas preguntas, para que algún simpatizante o miembro del nuevo partido, responda:

1.- ¿Qué es eso del centro moderado?. Como recientemente ha escrito alguien -no recuerdo dónde lo he leído- se puede comprender la extrema derecha y la extrema izquierda, la derecha y la izquierda, y a los moderados de ambos lados. Pero ¿qué es el centro moderado?. De hecho, definirse como de centro moderado ¿no supone quizás que hay un centro extremo y un centro centro, como los vascos vascos?.

2.- Se definen como antinacionalistas, y hacen muy bien. ¿Pero eso afecta también al nacionalismo español?.

3.- ¿Son nacionalistas todos los partidos que trabajan actualmente en Cataluña?. Si la respuesta es positiva, hay otra evidente: ¿Son iguales todos los nacionalismos, el español, y el catalán, el de izquierdas y el de derechas?.

4.- En el caso probable de que el diagnóstico de las urnas no fuese todo lo generoso que debiera y colocase a Ciudadanos de Cataluña en situación de tener que colaborar con algunas de las demás fuerzas políticas catalanas, ¿qué harían?

5.- ¿Consideran al PP un posible aliado?

Estas preguntas no tienen otra intención que lograr respuestas. Veo el nacimiento de Ciudadanos de Cataluña con cierta simpatía, aunque algunos de sus promotores -Boadella, por ejemplo- no me gustan un pelo, pero es un simple prejuicio. De las respuestas obtenidas a estas preguntas, de lecturas complementarias, así como de cómo se desenvuelva en la arena política el nuevo partido dependerá mi posición final sobre el tema.

Venga... meta ruido por ahí



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