Subo de pasear al can por Valle Suchil y me cruzo con al menos tres rebaños de quince o veinte falangistas cada uno, con sus camisas azules y todo, y sus cabezas rapadas, que si les viera el pobre José Antonio se quedaría espantado. Es España, que pasa camino de La Castellana. No me queda claro si son las víctimas o los del PP que les apoyan. Por si acaso, me pongo a silbar de forma estruendosa la sintonía de la COPE. Quedo fuera de toda sospecha e inicio el camino a casa donde sintonizo Telemadrid -la única tele que está con la verdad en Madrid- para ver cómo acaba esto, y si conseguirá Jiménez Losantos que linchen a Gallardón por rojo, por masón y por no importarle los muertos.

Tagged with →