Los sindicatos saben que si ceden los muros de protección frente al trabajo dominical, otros podrían caer tras ellos: el trabajo nocturno, las horas extra impuestas o no pagadas, etcétera”.

La polémica práctica de abrir los comercios en domingo acaba de derivar en Francia en una decisión judicial sin precedentes: el tribunal de apelaciones de Versalles ha atendido las denuncias de los trabajadores y ha ordenado el cierre de 64 tiendas de un macro-centro comercial de los alrededores de París justamente por abrir en domingo.

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