Me entero de que Ciutadans de Catalunya ha dado ya el paso de transformarse en partido político. Y vaya desfachatez: han dado en llamarse Partido de la Ciudadanía. Y luego, vienen a darnos lecciones a los demás sobre el totalitarismo del nacionalismo y esas gaitas. ¿Como pueden ser tan soberbios, tan totalitarios, y por qué no decirlo, tan fascistas, de reclamar para sí la representación de la ciudadanía?. ¿Cómo pueden tener la poca vergüenza de pretender -es lo que buscan con ese nombre, como pretendieron hacerse ilegal totalitaria e ilegítimamente con las abstenciones del referendum que perdieron estrepitosamente- que la ciudadanía se compone únicamente de quienes a ellos les apoyan? ¿Y el resto de los partidos, de quién son: de los esclavos, de los subditos, de los alienados ?. ¡Cómo suena eso a comunismo casposo! . En fin, ninguna otra cosa cabía esperar de quienes han actuado exclusivamente como submarinos del Partido Popular, que, por cierto, reclamapara sí la representación exclusiva del pueblo, como se desprende de su propio nombre .