Como es habitual, Aznar ha sido blando en su defensa de España. En un magistral discurso pronunciado Dios sabe dónde, se ha preguntado, con razón, por qué los musulmanes no han pedido aún perdón por la atroz invasión de la península que le costó la vida a aquel procer que fue Don Rodrigo. Pero ¿Y los demás? ¿Han oído ustedes a Berlusconi y a Máximo Prodi pedir perdón por la invasión romana? ¿Alguno de los bárbaros pueblos del norte han pedido perdón por la llegada de los visigodos, que impusieron a nuestras tradiciones milenarias esa aberración que fue la monarquía electiva que sumió a España en varios siglos de conjuras y conspiraciones permanentes. Luego vinieron los de Bin Laden, a los que Aznar ha ya pedido cuentas