l’1 de novembre hem de votar les esquerres

Posted · 41 Comments
El día 1 vota lo que quieras, pero vota izquierda

Si su acusado patriotismo no les impide leer el catalán en la intimidad, yo les recomiendo que lean este manifiesto que pide a los votantes catalanes que apoyen a alguna de las formaciones de izquierdas que se presentan a las elecciones autonómicas del próximo 1 de noviembre. Fuera de Cataluña se tiende a pensar -gracias a la acción demagógica del PP y al eco de sus cómplices de la derecha y de la izquierda simulada- que la izquierda catalana es más catalanista que de izquierdas. En este manifiesto no podrán encontrar una sola de las palabras fetiche del nacionalismo. En él no se habla de autodeterminación, ni de nación, ni de soberanía, sino de vivienda, de educación, de sanidad, de I+D, de atención a las personas con discapacidad, de protección al medio ambiente

41 Responses to "l’1 de novembre hem de votar les esquerres"
  1. Don Güevos dice:

    Qué nos cuenta? Votar al cordobés? a pipiripuesto ese de IC o Carod?

    Pues le advierto que el ídolo de Uds, ZP, ya ha votado por Mas. Le van a cabrear si gana otra vez el tripartito, porque le pueden joder el momio.

    Después de ver el giro de la política exterior en latinoamérica, lo del 0.7 de la iglesia, lo del diploma, lo de la bandera, la bolsa (oiga, que bueno), los pisos que no bajan, etc etc etc, igual ZP se nos está derechizando.

    Vigilen, coño, que cumpla los sagrados principios del rojerío. Que no sé a dónde vamos a llegar…

  2. javier dice:

    Voy a contribuir a difundirlo, aunque no se porqué me da que D. Güevos lleva algo de razón en que ZP prefiere a Más… por lo de los presupuestos generales, digo.

    En cualquier caso, yo votaría al rojerio,

  3. Jorge F. dice:

    Yo no voy a votar ni al PP, por supuesto, ni a CIU. Voy a votar contra ellos. Voy a votar a disgusto, pero votaré a alguno de los tres partidos de centro y centro-izquierda: PSC, IC o ERC.

  4. Anónimo dice:

    En Cataluña somos muchos los que estamos hasta las narices de la “Nació”, del “País” y de “Catalunya”. Y eso se lo dice uno que es independentista…

    Lo cierto es que, dejando de lado las preferencias de organización política que tengamos unos u otros, lo que votamos el 1 de noviembre en Cataluña tiene muy poco que ver con todo ello. Lo que votamos el 1 de noviembre es, básicamente, que modelo de sistema social queremos los próximos cuatro años, si queremos un modelo de sociedad privada, donde cada uno paga lo que puede y el Govern ofrece limosna a los que no pueden llegar, o un modelo de sociedad pública, con servicios de calidad para todos por igual, fomentando la sanidad, las infraestructuras, los servicios de transporte y la educación públicas.

    La derecha catalana no se diferencia en mucho de la del PP a nivel de toda España. Tras toda la parafernalia, tienen una visión patrimonial del poder (en el DVD de CiU tratan al Govern tripartito de ilegítimo para arriba, “la argucia de 3 perdedores para desbancar al legítimo ganador de las elecciones”, dicen literalmente), como el PP; se envuelven en la Bandera y la Patria, como el PP; meten miedo a la gente, como el PP; rozan la xenofobia en lo que respecta a la inmigración, como el PP (la última propuesta de Mas es que los inmigrantes se ganen sus derechos sociales a base de sacar puntos de catalanidad mediante pruebas de lengua o cultura catalanas); etc. Y desmontan los servicios sociales públicos en beneficio de los privatizados, como el PP…

    Detras de tanta bandera y tanta nación lo que hay es un partido, CiU, que nos ha sumido en uno de los puestos regionales más bajos de Europa en servicios sociales, fomentando mutuas médicas y colegios privados, o renovando contratos de peajes en autopistas por 20 años más; que usa España como excusa de los problemas sociales que causan, cuando son en gran parte los únicos responsables; que fomenta una visión clasista de nuestra sociedad, con catalanes de primera y de segunda clase, con la diferencia entre ricos y pobres más extrema de la penísula, etc.

    Por nuestra salud social y política, y como catalán que me siento, ruego encarecidamente que se vote masivamente a la izquierda, que mantengamos las aspiraciones independentistas (quien las tengas) en suspenso durante 4 años, y podamos centrarnos en lo que realmente nos importa, que es tener un Govern orientado al ciudadano, con buenos servicios sociales para todos. Después de estos cuatro años, ya se verá…

  5. Jorge F. dice:

    “Detrás de tanta bandera y tanta nación lo que hay es un partido, CiU, (…) que usa España como excusa de los problemas sociales que causan, cuando son en gran parte los únicos responsables.”

    Muy bien, muy bien. Totalmente de acuerdo.

  6. Imperialista dice:

    Pues a mí me suda la polla por delante y por detrás a quienes voten los catalanes. Que se metan sus votos de izquierdas por el culo a ver si les explotan los huevos hasta los campanarios. ¡¡A la mierdaaaaaaaggg!!

    PD: Chelsea 1: Catalonia is not Spain (qué más quisieran ellos) 0.

  7. Jorge F. dice:

    Oiga, eso de que le suda la polla por detrás, ¿no será por que pierde aceite?

  8. Por cierto, don Impe, actualice su blog, hombredediosydespaña, que está usted quedando como la puerros.

  9. javier dice:

    Pues le recomiendo usar los condones que reparte IC, ya que se pone tan burdo, D. Imperialista.

  10. Berlin Smith dice:

    “un modelo de sociedad pública, con servicios de calidad para todos por igual, fomentando la sanidad, las infraestructuras, los servicios de transporte y la educación públicas.”

    ¿por qué se empeñan en decir que son servicios de calidad si es evidentemente y manifiesto que siempre son malos? ¿Por qué el paraíso de la socialdemocracia es un estado perfecto – que ya vemos que siempre falla – y para los no socialdemócratas queda esa frase tan linda de “un modelo de sociedad privada, donde cada uno paga lo que puede y el Govern ofrece limosna a los que no pueden llegar”

    Es que no es limosna, es cobertura para que cada individuo persiga la felicidad como le plazca, lo que implica mantenerse por uno mismo. Es que yo quiero una sociedad privada. Yo no quiero que el estado se meta en mi vida y me diga si debo fumar o adelgazar, o lo que tengo que estudiar o al médico que tengo que ir o si puedo o no puedo poner una farmacia o vender sellos si quiero. No quiero un estado que elija el idioma que pongo en mi tienda, ni que mire mi expediente médico a ver con qué lengua le cuento que me duele aquí a mi médico, ni un estado que se gasta el (mi) dinero en teles que dan lo mismo que telecinco (que no me cuesta un duro) y luego me dice que no me cubre el seguro dental.

    Verdaderamente, quiero una sociedad privada con excelentes servicios que me cobran por ello, que ya me pagaré los seguros que hagan falta, y un estado que es capaz de proveer cuando sea necesario pero, por favor, que deje de producir lo que podemos hacer los demás mucho mejos y más barato.

    Menos mal que la independencia es trivial.

  11. Jorge F. dice:

    Tal como están las cosas, los servicios privados son en ciertos aspectos tan deficientes como los públicos. Lo que importa es forrarse, el servicio es lo de menos, ni hay ética profesional ni hay ética empresarial. Lo digo yo que trabajo en un servicio privado.

  12. Javier dice:

    El anónimo de ayer era yo, que se me olvidó escibir el nombre arriba.

    Sr. Berlin

    Los servicios públicos son de mala calidad porque no se invierte en ellos, y eso lo sabemos my bien en Cataluña, donde más gente se paga una mutua privada no por gusto o decisión personal, sino por la necesidad de tener un servicio sanitario rápido y eficiente (para las pequeñas cosas). Y eso sucede porque CiU no ha invertido en Sanidad pública lo que debiera.

    Precisamente, lo que digo no es que los servicios sean de calidad, sino que quiero que puedan llegar a serlo, y eso pasa por financiarlos.

    Por otro lado, Sr. Berlin, su visión de la sociedad es muy egoísta. Puede que a usted le vayan bien las cosas y pueda permitirse dedicar un 5 o un 10% de su sueldo a un seguro médico, pero mucha gente no puede, y ellos también necesitan sanidad de calidad. No podemos, moralmente, aceptar que los ricos tengan la sanidad que quieran y los pobres tengan una mala, porque no ponemos dinero para que todos tengamos una sanidad pública de calidad. En los USA, por ejemplo, hay más de 30 millones de personas que gracias a sus brillantes ideas económicas y sociales no tienen ningún tipo de cobertura sanitaria, más que la beneficencia del estado, que se va reduciendo cada año (mire el presupuesto del programa Medicare y lo verá).

    Por último, vamos a dejar ya el tópico del servicio privado mejor que el público. ESO NO ES CIERTO. Un servicio puede ser de muy buena calidad, y ello no depende de si es público o privado. Lo que sí importa es que en un servicio público no hay ánimo de lucro, por lo que TODO el dinero se dedica a asistir a la gente, mientras que en el privado, el objetivo no es tener a los “clientes”, en muchos casos forzosos, como es el caso de tener una enfermedad, que no puedes elegir ir al hospital o no, contentos y satisfechos, sino GANAR DINERO. La eficiencia de una empresa pública se vuelca en su servicio, mientas que la privada se vuelca en su beneficio. Sólo cuando ésta tiene que competir con la sanidad pública da un servicio que justifique su precio. En los USA, que no existe la sanidad pública, cobran muchísimo más (tengo amigos americanos que dedican el 20% o 30% de sus ingresos al seguro sanitario, que se dispara en cuanto tienes hijos) y dan un peor servicio incluso que en nuestra sanidad pública. Es más, el seguro sólo cubre algunos medicamentos y tratamientos, y hasta cierta catidad de dinero al año.

    En Catalunya, gracias al pésimo servicio sanitario público que nos ha dado CiU (que no es culpa de los médicos, los pobres, que hacen lo que pueden, sino de la falta de inversiones), es donde hay la mayor diferencia de edad media de mortalidad entre los ricos y los pobres, casi 10 años de toda la Unión Europea. Eso se debe claramente a que unos se pueden pagar una sanidad privada de cierto nivel y otros tienen que ir al seguro.

  13. kiko dice:

    Toda la razón, Javier. Aporto un dato sobre la falsa idea Sanidad-Publica-no-funciona y sanidad-privada-sí:

    En Canadá la sanidad es EXCLUSIVAMENTE pública, es una sorpresa encontrarse con semejante “marxismo” al llegar a Canadá; sin embargo funciona, funciona muy bien, mucho mejor que en EEUU y a un nivel análogo (si no superior) a España, que por cierto está a la cabeza del mundo en sanidad; si no preguntar a los viejecitos ingleses que vienen aquí a operarse.

    ¿Cuál es el truco? Quizá que en Canadá no tienen una venda en los ojos y no pagan a todos los profesionales por la plaza que ocupan, si no por el trabajo que sacan adelante. Ya se sabe; tanto trabajo, tanto cobro.

    Así se combina la cobertura universal (nadie puede tratarse en Canadá por lo privado y a todos los trata lo públio) y la competitividad que hace espabilarse a los profesionales (aunque sean trabajadores públicos).

  14. Javier dice:

    Has dado en el clavo, Kiko.

    Un buen servicio público se basa en una gestión efectiva de los recursos y en el riguroso cumplimiento de unas obligaciones laborales. En tal caso, funciona mejor de forma más óptima que un servicio privado, puesto que nos ahorramos los beneficios que el servicio privado pretende obtener. Por otro lado, las políticas se aplican en función de las necesidades de la gente, y no en base a unos beneficios, cosa que puede llevar a la larga a dar un peor servicio (reduciendo el personal para limitar los costes, por ejemplo, medida típica de los procesos de privatización).

    Los dos grandes problemas de los servicios públicos, en España, son la gestión de recursos y el personal. Sobre lo primero, decir que hay una cultura del “como el dinero no es mío, pues gasto sin mirar”, que ha llevado, entre otras cosas, a un creciente abuso de los medicamentos a costa de todos. Con respecto a lo segundo, un funcionariado blindado a todo tipo de presión es difícil que cumpla con su parte si no le es necesario para mantener sus derechos. Las empresas públicas deberían tener gestiones ejemplares, con todos los derechos laborales que la constitución y la legislación nos ofrece, temporalidad mínima y personal estable, pero con la posibilidad de que el personal responda de sus actos con su puesto de trabajo, como hacemos todos los demás. Si una persona no hace bien su trabajo, pues que se busque otro.

  15. ATEO - ROJO - MASON dice:

    Pues yo si votaré izquierdas porsupuesto.. y a nadie le importa a quien.
    Y a los que no son Catalanes, su mayor o menor calidad de educación, les deberia mantener al marjen o no.

  16. Don Berlin, no se enfade usted. Que le veo muy enfadado. Debe ser porque no tiene la conciencia tranquila, con lo de su concurso (mal) amañado.

    Mire: la sociedad que usted describe y que asegura que quiere es terrible desde mi punto de vista, porque es la sociedad que usted se puede pagar. ¿Y los que no pueden pagarse los servicios privados?.

    En cambio ha caricaturizado la sociedad que se proclama desde las posiciones socialdemócratas con el viejo tópico de que los servicios públicos son malos.

    Puede usted negar la mayor, pero los servicios privados son tan malos o peor que los públicos. No es que esto se vaya a convertir en una bitácora del tomate, pero ahí esta -como simple ilustración- lo que ha dicho Ortega Cano acerca de la calidad de los servicios recibidos por Rocío Jurado en Estados Unidos y en el Hospital de Montepríncipe, que ni siquiera eran de seguro, sino privados y pagados a tocateja: peores que los que habría recibido en el 12 de octubre. El otro día, una parienta mía, beata, hablába con lábrimas en los ojos de cómo los responsables del hospital ese del Opus de Navarra le prometieron a un conocido suyo, enfrmo de cáncer y desahuciado -unas semanas de vida-, que iban a “luchar” por él. Unas semanas más tarde murió, pero los del Opus hicieron lo que no le hacían en la pública: suministrarle quimioterapia. En eso consistió la “lucha”. En eso, y en cobrarle varios miles de euros, por supuesto.

    No. En primer lugar, y desde mi punto de vista, los servicios públicos no son malos. Sin embargo, son claramente mejorables. Desde hace décadas tenemos gobiernos que, si son de izquierdas tiene complejos liberales y tienden a privatizar en exceso y a sentirse culpables si destinan demasiados fondos a estos servicios, mientras que si son de derechas, sencillamente cargan contra ellos, como hizo José maría Aznar.

    En mi opinión el estado debe financiar servicios públicos de calidad. Y otro asunto sería si se puede permitir la iniciativa privada en esos servicios, porque en mi opinión, ni en educación ni en sanidad deberían estar permitida la práctica privada. Pero eso supongo que es otro debate.

    Y no me venga usted, don berlin, con lo de la libertad individual. Mire: Usted no es libre de matar a su señora cuando no cierra la tapa de la pasta de dientes -aunque dan muchas ganas de hacerlo-, sencillamente porque la Ley no lo permite. De la mima manera usted no es libre de vender sellos o poner una lotería porque la Ley no lo permite. Y ya está. No hay ausencia de libertad, loq ue hay es convivencia regulada libremente por todos.

    Es que son dos formas diametralmente opuestas de entender la sociedad y el mundo. Para ustedes sólo existe el individuo, para nosotros, además del individuo -que es importante- existe la sociedad.

  17. Ah, y luego está el tema de las sacrosantas libertades del empresario, que convierten el mundo idela del liberal en un infierno para la mayoría.

    Porque claro, no hay servicios públicos, porque no queremos que el estado malgaste nuestro dinero en decirnos a qué médico o a qué colegio tenemos que ir. Asíque somos todos felices y libre pagando ingentes cantidades de dinero a sociedades médicas que nos van a escamotear cada radiografía -conozco dos casos de médicos que se fueron de Sanitas porque les acusaban de prescribir demasiados análisis de sangre- y a colegios que nos van a cobrar comoa ctividad extraescolar cada vez que el niño le dé una parada a un balón en el recreo. Bien. Pero somos libres y para ello pagamos mucho dinero.

    Para los que no puedan pagar eso, es decir, para esa mayoría que gana 600 euros miserables al mes y no saben durante cuantos meses, porque su empresario tiene libertad de contratación y negocia individualmente con los trabajadores, que la negociación colectiva es una forma de coartar la libertad individual del pobre empresario… esos ¿qué servicios se pagan?

  18. Agog dice:

    Sin entrar a defender la política sanitaria de los gobiernos de CiU, que no es mi intención, en los problemas de la sanidad catalana hay otro factor muy importante: el déficit de financiación, tanto general de Catalunya como particular de la sanidad catalana.

    El traspaso de la sanidad se hizo con un traspaso de financiación tremendamente insuficiente, y eso inevitablemente llevó a su deterioro. CiU seguro que pudo hacer más, pero sin dinero hay un límite a lo que se puede hacer.

    Así que, Berlín, la independencia no es trivial. La independencia (o mejor dicho, la falta de ella) es un factor crucial. Si el dinero de los catalanes se hubiera quedado en Catalunya, los trabajadores catalanes hubieran pagado menos impuestos y tendrían una mejor sanidad pública. Y menos necesidad de pagarse una sanidad privada, que muchas veces es inferior en calidad a la pública, y que sólo es preferible por su menor masificación.

  19. Agog dice:

    Coincido plenamente con el análisis de Javier. Los dos vicios que plantea son el principal problema de los servicios públicos. Sin llegar a la búsqueda única del beneficio de la privada, habría que buscar sistemas de ahorro y, sobretodo, de gestión del personal que fueran más orientados a la productividad y la calidad, sin esos derechos adquiridos de por vida.

    Pero esos vicios no son privativos de los servicios públicos. Las grandes empresas privadas comparten muchas veces el derroche de la pública. Y si no tienen esos puestos fijos asegurados, tienen el problema contrario: una cultura de competencia interna que en lugar de fomentar un mejor trabajo y servicio, busca únicamente el ganarse puntos por encima de los compañeros para asegurar el lugar de trabajo y/o el ascenso. Por no hablar del desinterés hacia la calidad que tiene, lógicamente, cualquier trabajador temporal que sabe que tanto si lo hace bien como mal su trabajo, que además es desagrable y mal pagado, se acabará cualquier día.

    El dogma liberal de que la empresa privada es más eficiente, productiva y da mejor servicio que la pública es eso, un dogma de fe, y nada más.

  20. Agog dice:

    Por cierto, ¿puedo protestar otra vez por los tópicos sobre el nacionalismo y los “problemas reales”? Sí, ya sé que me repito, pero es que vosotros también os eternizáis en esos tópicos.

    Si un “problema real” es la sanidad, entonces un “fetiche del nacionalismo” como es el que se queden en Catalunya los impuestos que pagan los catalanes, resulta que tiene un gran impacto sobre ese problema real. Si un “problema real” es la seguridad ciudadana, entonces un “fetiche del nacionalismo” como el que sea Catalunya quien decida sobre la política de seguridad en Catalunya, incluyendo las políticas de inmigración, tiene un impacto directo sobre ese problema real.

    ¿A ver si va a resultar que los “fetiches” resultan ser soluciones para los “problemas reales”?
    La autodeterminación y la soberanía serían las mejores herramientas para ayudar a solventar esos problemas reales. Y, entre otras cosas, ayudarían a tener un gobierno de izquierdas en Catalunya. ;-)

  21. Imperialista dice:

    Casi me pongo a llorar de las cosas tan bonitas que escribían don Ricardo y el patán de Jorge F. contra el señor Smith. Qué tiernos, qué buenos, qué desprendidos, qué filantrópicos. Ah, qué buena es la socialdemocracia, qué maravillosa es la izquierda, siempre ocupada en atender a los pobres, pobres que contribuye de manera decisiva a crear. De hecho es lo único que se le da bien, redistribuir la pobreza entre los pobres.

    Y luego esos argumentos de calidad: que si a la prima de un vecino mía del quinto, que si yo que he visto un documental de Moore, argumentos de autoridad, no cabe duda. O el toque demagógico: los pobres esclavos de a 600

  22. Imperialista dice:

    “Así que, Berlín, la independencia no es trivial. La independencia (o mejor dicho, la falta de ella) es un factor crucial. Si el dinero de los catalanes se hubiera quedado en Catalunya, los trabajadores catalanes hubieran pagado menos impuestos y tendrían una mejor sanidad pública.”

    Si en Cataluña (con ñ) solo hubiera catalanes, no sería más que una colección de butifarras con sombreretes haciendo castilletes. Si a Cataluña (con ñ) no hubieran emigrado gentes del resto de España (con ñ), ahora sería el geriátrico más al este de la península, butifarras con barretina que ya no pueden hacer castilletes por la artrosis.

    Pero sí, miserable agog, en una cosa llevas razón: con independencia no habría que aguantaros, nenazas pedigueñas que suspiran por los Países Catalanes pero con la boquita pequeña, no sea que algún día no las den ¡¡¡¡a ver qué hacía entonces La Caixa!!!

  23. Imperialista dice:

    Sustitúyase el último párrafo del post anterior por el siguiente:

    “Pero sí, miserable agog, en una cosa llevas razón: con independencia no habría que aguantaros, nenazas pedigueñas que suspirais por la independencia de los Países Catalanes pero con la boquita pequeña, no sea que algún día os la den ¡¡¡¡a ver qué hacíais entonces con el Bar

  24. Agog dice:

    ¿Han vuelto a soltar del corral al imperioso? En fin, tamañas estupideces ya han tenido demasiado comentario. Me conformaré con rebatir su típico nacionalismo etnicista.

    Eso inmigrantes son catalanes como los demás, y ellos también sufren ese déficit fiscal y la falta de financiación de la sanidad. Es a los catalanes, a todos, a los que beneficiaría la independencia de Catalunya.

    Una vez más se demuestra que es el nacionalismo español el que hace divisiones de sangre. ¿Otra herencia de los componentes fascistas del franquismo? Bien podría ser.

    Y el añadido de perder de vista a especímenes como tú sería una guinda no desdeñable. ;-)

  25. Berlin Smith dice:

    Joder la que se ha armado. En el propio debate, se genera la evidencia: lo que se ha presentado como una sociedad de “servicios públicos de calidad” se ha convertido en un debate sobre sanidad. Problemas muy distintos.

    Se dice, es maravilloso, que no se invierte en los servicios públicos, contra toda evidencia empírica, pero vamos a ello. Se me dice que defiendo el estado mínimo utópico liberal. Y me han llamado egoísta porque yo me puedo pagar un seguro médico privado. Vamos con los detalles:

    En primer lugar, el sentido de mi discurso es la contraposición al mito izquierdista de una noble sociedad repleta de servicios públicos maravillosos. Y yo digo ¿por qué? ¿Por qué tiene que ser así? Precisamente en un tiempo de la historia en el que el peso de lo público alcanza proporciones siderales sin que la mayoría de los problemas que quiere resolver se resuelvan. Cabe advertir que dentro de las tendencias liberales, por ejemplo, y de las más llamadas radicales, se defiende una cosa odiada por la izquierda como es el cheque escolar, que lo que esconde es un principio como el que sigue: de acuerdo el estado debe garantizar que determinada enseñanza y determinada sanidad estén al alcance de todos… pero no tiene por qué producirla. ¿Entienden la diferencia entre provisión y suministro? ¿Entre fabricar y pagar?

    La segunda reflexión, porque extenderme inmensamente no va a ser posible, es la de qué servicios debe prestar el estado y cuáles no. Pondré un ejemplo: el estado no debe tener medios de comunicación propios (al menos, en el concepto de medios del siglo XX, que es algo que cambia como sabemos). Todos aceptamos que no debe tener periódicos, porque hay memoria histórica (y, digo yo, una competencia inmensa no controlable en la que fracasaría como de hecho ya ocurrió con la prensa del movimiento) para saber que implica control politico gubernamental. Pero aceptamos que tenga televisiones que despilfarran inmensas cantidades de dinero que el sector privado es perfectamente capaz de proveer como demostraré a todo el que me lo pida sin que al pagador de impuestos le cueste un duro. Oh, casualidad, la sanidad catalana tan mal financiada se pagaría con el déficit de TV3. No lo digo yo, lo dice Alfonso GUerra que no es sospechoso de odiar los servicios públicos.

    Tercera: el estado deja abandonados (escasa inversión, aquí sí) servicios públicos que son la esencia de su razón de ser. La justicia, la seguridad y el cuerpo diplomático y sus medios. Diría que las prisiones, pero como no me gustan las cárceles y hay experiencias de privatización de la gestión razonables diría que ni eso.

    Y ahora un ejemplito de las falacias típicas de la fe de la socialdemocracia en los servicios públicos. En el blog de una conocida política catalana se ha asegurado lo malvado (es decir, se les llama de derechas porque significa malvado, no porque se respete como opción ideológica) que es CiU por no querer que sean las escuelas públicas las que enseñen inglés y ofrecer compensaciones fiscales a quienes lo aprendan con una prueba objetiva. La falacia es que es perfectamente demostrable que los últimos 50 años de escuela pública con todo tipo de gobiernos han fracasado en enseñar idiomas a los españoles. La gente ha terminado por aprenderlos, los que han querido (no los del dinero, que eso sólo lo hace más fácil al que de verdad quiere) por su cuenta, acudiendo a centros privados, viajando, etc. etc. ¿Que debiera haber colegios públicos bilingües? Esperanza lo está haciendo. Encomiable, pero fracasará. Porque el mal está en la gestión no en la orientación, ya lo verán. Así que un planteamiento como el de CiU de compensar fiscalmente (en la práctica devolviendo el dinero) a aquéllos que demuestren un nivel de inglés tiene un potencial de eficacia insólito: el mercado ofrece cientos de alternativas para aprender un idioma, perfectamente preparado para tratar con clientes (vivan los clientes), son profesores con sueldos y puestos de trabajo condicionados a la satisfacción de los que pagan. El estado sólo lo puede imitar mal, porque no puede abarcar todos los matices, servicios y flexibilidad en el aprendeizaje que al gente quiere. Por supuesto, los idiomas deberían ser una prioridad estratégica de un país y son una necesidad personal de todo niño, como saber nadar, escribir y leer y el conocimiento de sus derechos y obligaciones civiles. Así que no está nada mal que el estado devuelva el coste de aprenderlo a quien se dice que no puede pagarlo (con el sistema financiero que tenemos, es de chiste decir esto) basándose en el resultado obtenido. En cierta manera, es lo que hace con las becas, se retira si no se obtienen unas cualificaciones, sólo que en ese caso está uno condenado a estudiar con medios estatales. Yo lo que pido es que el consumidor tenga opción de decidir lo que cree que es mejor para él en toda situación y no por capricho del estado, quien puede financiar (ojito, no por subvenciones repletas de papeleo) con mecanismos mucho más efiicienes dejando que la sociedad haga lo que sabe hacer.

    Qué egoístas somos los que defendemos el mercado, hombre. No señor, los egoistas son los estatalistas y los intervencionistas, que pretenden que una forma de ver las cosas sea igual para todos: misma educación, misma televisión, mismo médico, etc. independientemente de mis preferencias personales.

    Y no entro en otros de los tótems de los grandes servicios públicos como son las subvenciones (incluídas a empresarios, nobles señores que no son precisamente los que más defienden el mercado cuando la competencia no les va bien) y otras cosas irracionales como el PER y diversas colecciones de dádivas para gente que no tiene pretensión de resolverse la vida por sí mismo, primera y verdadera obligación de un hombre, la de no ser un mantenido.

  26. Una cosa solamente, que no tengo tiempo ahora de meterme al ajo, porque he de hacer la compra y pasear a mi bello y aristocrático cocker Rigoletto: yo no ha escrito nada contra don Berlin, eso que quede claro.

    Ala, hasta luego.

  27. Agog dice:

    Incidiré en las contínuas preocupaciones de Berlín sobre Catalunya:

    “Oh, casualidad, la sanidad catalana tan mal financiada se pagaría con el déficit de TV3. No lo digo yo, lo dice Alfonso GUerra que no es sospechoso de odiar los servicios públicos.”

    Primero, Guerra puede no ser sospechoso de estar contra los servicios públicos, pero sí es culpable (autoadmitido) de estar contra un mayor autogobierno o financiación de Catalunya. Así que como testimonio imparcial, no es que lo sea mucho, la verdad.

    Segundo, el déficit de la sanidad catalana también se cubriría con la parte que paga Catalunya del déficit de TVE, y probablemente aún sobraría. Pero resulta que los catalanes tenemos que pagarnos una TV pública en español y otra en catalán, dado que el estado no nos proporcionará ninguna herramienta para defender el catalán (por mucho que lo diga la constitución y esas zarandajas).

    Tercero, demuestras la típica postura españolista contraria al autogobierno real: para ti los catalanes sólo tienen derecho a gastar el dinero que Madrid les asigna y en lo que decida Madrid. Si se salen de eso, entonces es culpa suya.
    La financiación de la sanidad catalana tendría que haber sido justa desde el principio, y con los fondos que le correspondían de la sanidad española. Lo que se gaste la Generalitat del resto de su presupuesto es cosa suya, y de los catalanes que eligen su gobierno, mal que te pese.
    Tu comentario es análogo a defender que el empresario no le pague la seguridad social al trabajador, y si se queja por ese robo, justificarlo porque se ha comprado un traje nuevo demasiado caro. Pues no, el empleado tiene derecho a esas cotizaciones suyas y a ese sueldo suyo, y luego es cosa suya y de su familia cómo se lo gasta.

    Sobre el resto, sigue con el dogma liberal: la iniciativa privada funciona mejor que la pública, diga lo que diga la evidencia.
    Un dogma que ha mostrado en numerosos casos que es falso. Por tomar el ejemplo del inglés, ¿cuánta gente ha malgastado su tiempo y su dinero en academias de inglés con resultados tan malos o peores que en la enseñanza pública? Legión. Y con un coste probablemente superior al de similar enseñanza en escuela pública. Pero todos esos fracasos no existen para el dogma liberal.

  28. Jorge F. dice:

    No coincido con algunas cosas de las que dice Agog, pero en general es uno de los participantes con los que me siento más afín. Otro es Javier. (Javier has intervenido como si vivieras en Catalunya y otras veces lo has hecho como si vivieras en Madrid, ¿eres uno de esos que viven a caballo de los dos mundos?)

    Los neoliberales también dicen, a veces, algunas cosas acertadas, pero con sus presupuestos básicos estoy en desacuerdo (aunque comparto su recelo contra el Estado).

    De los tíos como Imperioso y Don Cataplines… ¿qué puedo decir? Son grotescos. Tengo mis dudas sobre si son como se presentan o si se trata de un gracioso que parodia a dos energúmenos.

    – – –
    Sobre Catalunya y la cuestión nacional, debo decir que vivo en Catalunya, que no soy nacionalista y que por motivos sentimentales no me gusta el secesionismo, pero que si un día la mayoria de la población catalana decidiera independizarse yo respetaría esa decisión.

    La postura más razonable es la respetar a los otros, incluso en sus manias y obsesiones, y yo creo que, si se respetase a los independentistas, es decir, si se les discutiese con razones y no con descalificaciones, el deseo independentista se iría debilitando.

    Igualmente si se respetasen las manias y obsesiones de los españolistas, y se les discutiese con razones y no con descalificaciones, su centralismo se debilitaría

    El España no hay un problema separatista, el problema son los separadores, los que incitan a querer separarse.

  29. Imperialista dice:

    Algunas precisiones:

    1. Como eres un mansote reculado en tablas, no tienes arrestos a pedir la independencia de esa mierda nororiental que nos ha tocado. Así alguien acertadamente ha señalado que si falta pasta para la sanidad catalana, que el gobierno autonómico la quite de otro lado, verbigracia, la TV3. Pero sois unos llorones impresentables: la TV3 es importantíiiiiisima para defender al catalán, pobre lengua perseguida, porque el Estado no la va a guarecer en su seno. ¿Qué Estado? ¿España? ¿O Cataluña (con ñ)? Porque hay algo que tendréis que decidir de una puñetera vez: o independencia o como hasta ahora.

    2. Una custión no menor: ¿quién es catalán? ¿El que vive en Cataluña (con ñ)? ¿El qué mora en Cataluña (con ñ)? ¿El que labora en Cataluña (con ñ)? ¿El que giña en Cataluña (con ñ)? ¿El que tiene algún ascendiente en Cataluña (con ñ)? ¿El que se sepa el himno del Bar

  30. javierM dice:

    Me cambio el nombre para que no haya confusiones, Jorge F. Yo soy el de madrid. Hay otro Javier, que creo que es el de barcelona.

  31. Jorge F. dice:

    Pues me gusta lo que dicen los dos Javier.
    – – –
    Oiga, Imperioso, lo de gilipollas y patán, saliendo de su boca me suena a elogio.

  32. Agog dice:

    No se puede tomar de otra forma. Vista la retórica paleto-facha que gasta el imperioso, ser elogiado por tal elemento sería lo preocupante.

    Pero gastaré unos instantes en rebatir el tópico españolista de turno. Su nacionalismo etnicista ya lo ha demostrado, ahora iremos por su ignorancia en economía:

    “Olvida interesadamente Agog, como buen nacionalista catalán, que la mayor fuerte de ingresos de los empresarios catalanes […] provienen de fuera de Cataluña (con ñ).”

    ¿Olvidar? Para nada. Pues claro que es así. Como en cualquier economía exportadora. Esos ingresos llegan a cambio de unos productos. Es un INTERCAMBIO comercial, en el cuál AMBAS partes se benefician: tanto los productores de Catalunya como los que compran sus productos. Si supieras algo de economía básica, te sonaría el tema. ;-)

    “Yo estaría dispuesto a que a Cataluña (con ñ) se le reintegrara desde el presupuesto del estado la misma cantidad que ésta genera única y exclusivamente dentro de su territorio”

    ¡Toma, y yo! Pero siempre que sea TODO lo generado en Catalunya, también lo que va a parar a Madrid a través de las empresas que tienen allí la sede.
    Porque el efecto sede (el hecho de que las empresas paguen impuestos en el lugar de su sede por los ingresos que generan en todo el territorio) está muy concentrado en Madrid, que concentra una desproporcionada mayoría de sedes de grandes empresas (algo totalmente buscado políticamente, dicho sea de paso). En cambio en Barcelona el efecto es escaso, quizás incluso contrario.
    Así que si se devolviera a Catalunya todo el dinero de los impuestos generados por los catalanes, se reduciría grandemente el déficit fiscal y Catalunya tendría una financiación sin duda mucho mejor.

    Me temo que una vez más, tu ignorancia sobre economía te ha hecho meter la pata, imperioso. Pero bueno, como de costumbre. ;-)

  33. Jorge F. dice:

    Ah, y Lucien de Peiró. De ese también me gustaban mucho sus intervenciones. Hace tiempo que no lo hace. Lástima.

    Además, es casi vecino mío.

  34. Jorge F. dice:

    Pues sí, votar izquierda no podré, porque no hay, pero votar derecha (PP i CIU), no votaré. O sea que los tibiazos de IC-V tienen todos los números de esta lotería por ser los menos malos.

    Mi mujer dice que no va a volver a votar porque son todos unos mentirosos y unos demagogos, y que en las campañas electorales se pasan el día insultándose como histriones. Bueno, a lo mejor se arrepiente a última hora y vota a uno de esos partidos raros como ya ha hecho alguna otra vez.

  35. JavierB dice:

    JavierM,

    No hacía falta que te cambiases el nombre!!! Acabo de leer la confusión que ha habido entre ambos… Cambio el mío también para evitar posteriores confusiones. Y gracias por tu gesto.

    Hay un esquema detrás de las propuestas sociales de la derecha. Es un argumento doble, uno visible y otro invisible, y ambos son criticables.

    El invisible es que el objetivo de los gobiernos de derechas, en general, es que la mayor parte del dinero circule entre las manos de quien las tiene. Un cheque a un empresario de la escuela privada mejor que invertir en escuela pública. El dinero va de los ricos a los ricos. De este objetivo no se habla, pero se cumple a rajatabla con gobiernos conservadores.

    El objetivo público, demoagógico y simplista, es que se ha de premiar a quien cumple los objetivos y no invertir dinero indiscriminadamente. Por ejemplo, deducir a quien se compre una vivienda, en vez de invertir en abaratarla; deducir a quien sepa inglés, en vez de invertir en una buena enseñanza del mismo para todos; deducir los pagos a las mútuas médicas privadas, en vez de apostar por un servicio sanitario universal de calidad. Tras este argumento, aparentemente con sentido, se esconde una visión clasista de la sociedad, dividiendo a la gente en “gente de provecho” y “casos perdidos”. Los conservadores pretenden, con sus políticas, invertir en la “gente de provecho” y dejar los “casos perdidos” como tales.

    Pero la realidad se impone ante estos ideales discutibles aunque aparentemente con sentido: NO TODO EL MUNDO, NI SIQUIERA LA GENTE DE PROVECHO, PUEDE PAGAR ALGO ANTES DE DEDUCIRSELO. Es simple. Puedo ser un tío inteligente, pero está claro que si en mi casa no hay dinero para cursos de inglés, jamás llegaré a saberlo y a deducirmelo. El resultado es que reciben las subvenciones los que no las necesitan, que son los que se han podido pagar el curso por su cuenta previamente. Volvemos al objetivo primero.

    Y por cierto, Señor Berlin, en Alemania, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Bélgica, etc., el que hablen inglés casi a la perfección se consiguió desde la escuela pública, no desde academias de inglés improvisadas de dudosa credibilidad y resultados más que nefastos, eso sí, privadas, que es lo que tenemos aquí en España.

    En general, y para poner en contexto a la gente de este foro, decir que soy catalán, de cultura castellana, independentista desde un punto de vista práctico, no sentimental, y con una idea clara de lo que debe ser la igualdad de oportunidades, clave para el sano desarrollo de cualquier ciudad. Pienso que ahora debemos concentrar nuestros esfuerzos en mejorar nuestro estado del bienestar, deficitario dondes los haya en la Unión Europea, y que eso es clave, por encima de la independencia (que resolvería muchos otros problemas, como, por ejemplo, el nacionalismo de barretina que gasta CiU, que sólo funciona en contraposición al nacionalismo de pandereta que gasta el PP).

  36. Agog dice:

    JorgeF:
    “Mi mujer dice que no va a volver a votar porque son todos unos mentirosos y unos demagogos, y que en las campañas electorales se pasan el día insultándose como histriones. Bueno, a lo mejor se arrepiente a última hora y vota a uno de esos partidos raros como ya ha hecho alguna otra vez.”

    Convéncela de que vote. A quien sea, pero que vote. Dile que si no vota, a efectos prácticos será como si un % de su voto hubiera ido a cada uno de los partidos que saquen escaños. Incluyendo esos que más mentirosos y demagogos le parezcan.

    Y encima contribuirá a impedir que entren en el Parlament elementos como los Ciudadanos, que sólo por eso ya vale la pena votar. ;-)

  37. Jorge F. dice:

    Oiga, Agog, si mi mujer vota, seguro que no votará a los Ciudadanos. Eso es una cosa segura, que es muy “de la ceba”.

  38. Agog dice:

    De acuerdo con JavierB en general, sólo matizo un detalle:
    “en contraposición al nacionalismo de pandereta que gasta el PP”

    Ojo. El PP lanza muchas muestras de “nacionalismo de pandereta” para complacer a parte de su galería, pero al mismo tiempo practica un sólido nacionalismo político y socieconómico. Su contínua política de centralización de la economía en Madrid y de formación de un núcleo económico “nacional” (en el sentido que dan ellos a “nacional”), por ejemplo, es clara evidencia.

    Un nacionalismo en el cuál, por cierto, coinciden con el PSOE. Menos estruendoso, con algunos matices si queréis, el nacionalismo del PSOE es igual de sólido y constante en las cosas importantes. Que con el poder no se juega.

    E incidir en lo que ya he dicho: la independencia sería lo que más directa y rápidamente incidiría en los problemas del estado del bienestar en Catalunya. Con un aumento del 50% de los recursos, aún con un gobierno de derechas aumentaría la inversión en temas sociales mucho más de lo que lo pueda hacer el más izquierdista de los gobiernos con el déficit fiscal actual.

  39. Agog dice:

    JorgeF:
    “Oiga, Agog, si mi mujer vota, seguro que no votará a los Ciudadanos. Eso es una cosa segura, que es muy “de la ceba”.”

    No esperaba menos, y no por ser “de la ceba” sino simplemente por ser pensante. ;-)

    Pero me refiero a que al votar, a quien sea, eleva el número de votos que los Ciudadanos necesitan para entrar en el Parlament debido al requisito mínimo del 3% de los votos. Contra más votos, más alto es ese 3% y más difícil que esos impresentables consigan representación (lo que sería una ironía poco estética y menos ética).

    Dile eso, que igual le anima. Incluso el voto a un partido marginal no parlamentario se convierte en “voto útil” para mantener a esos fuera del Parlament.

  40. Catam dice:

    Por supuesto que votare izquierda.

    Jamas he hecho otra cosa. Y lo he hecho desde la primera vez que nos ” dejaron ” votar.

    Como votar a quienes han atacado, insultado, menospreciado a Catalunya y a los catalanes, durante sesenta o setenta años . ?¿

    O mas. . . .

    II*II

  41. Enriqueta Pons dice:

    La mayoria de los catalanes que van a votar estan por el tripartito, es decir con un “Govern d’esquerres”. Sobretodo por que no han dejado terminar lo que habian programado. El infantilismo del PP o COPE pueden frenar a corto plazo, pero no a medio o largo plazo, o sea el futuro de nuestros hijos. Media España esta con nosotros, por que és de izquierdas, la otra, la España carpetovetónica no tendrà nada que hacer a pesar de los boicots. Mientras haya elecciones para votar lo que deseamos daremos guerra para mantener al adversario. Aquí está nuestro “seny” que no quiere decir sentimiento sino valor, orgullo, sentido común

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.