Ángel Pérez y los de su entorno llevan años dedicándose a corromper cualquier legalidad estatutaria y cualquier legitimidad política con tal de mantenerse o volver a ostentar los cargos que les den entrada en las instituciones. Para ello no han dudado en manipular estatutos, asambleas y órganos diversos de dirección de la formación política. En esos términos, de nada vale obtener legítimamente mayorías políticas que se enfrenten a una dirección.

Lean este interesante artículo completo en A este lado del Rubicón. Y ya que leen el artículo, se me dan ustedes una vuelta por la nueva y prometedora bitácora de mi querido amigo y discípulo don Antonio Flórez. Y como siempre, los comentarios, allí.

Venga... meta ruido por ahí



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