¿Por qué no cumplen sus promesas?Hay preguntas que todos nos hemos hecho alguna vez en la vida: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Por qué no hay zonas verdes públicas en Chamberí? Yo no soy tan chulo como para intentar responder a las tres primeras, que tantos quebraderos de cabeza han causado a testas mucho mejor amuebladas que la mía -que ya es decir, ya-, como las de Sócrates, Aristóteles, Kant, Marx o don EP, pero sí me atrevo a responder al último de los interrogantes, mas propio de una mente política, de una mente de segunda categoría, de una mente como la mía, en definitiva.

Chamberí es un barrio maravilloso de Madrid en el que no hay apenas zonas verdes y deportivas públicas porque Esperanza Aguirre ha decidido convertir la última parcela pública que quedaba destinada a este fin -y que es de propiedad de la Comunidad de Madrid- en dos campos de golf privados y un conjunto residencial de lujo. Las obras ya han empezado y sin licencia, por cierto. ¿Qué espera el Ayuntamiento, dirigido como todos ustedes saben por don Alberto Ruiz Gallardón, para parar las obras como haría con usted o conmigo?

Eso es precisamente lo que está denunciando una plataforma popular compuesta por asociaciones de vecinos, de padres y madres de alumnos y ecologistas: la Comunidad de Madrid es decir, Esperanza Aguirre- está construyendo sin licencia de obras unos monstruosos equipamientos deportivos de gestión privada -dos campos de golf, varios de pádel y un campo de fútbol- sobre el depósito del Canal de Isabel II, en la avenida de las Islas Filipinas en una parcela que estaba destinada a construir un parque público. Y como los ataques a lo público nunca vienen solos, especialmente si vienen de donde vienen, pues doña Esperanza ha decidido destruir también el campo de fútbol de Pablo Iglesias, que cuenta con dos árboles centenarios y que es utilizado por 500 niños y jóvenes del barrio, para construir en su lugar -¿cómo no?- viviendas de lujo. Si quieren más información y ver en vídeo la parcela en obras, pueden acudir al Blog de Carmen Sánchez Carazo.

Para los que no lo sepan, Chamberí es el distrito de Madrid con menos zonas verdes y deportivas. Somos 150.000 almas las que poblamos el barrio y sólo tenemos a nuestra disposición una instalación deportiva gestionada por la Junta de Distrito. Para realizar las comparaciones adecuadas (y ociosas), podemos señalar que en toda la ciudad hay 456 instalaciones deportivas, o que en Rivas Vaciamadrid, con una población de 60.000 habitantes, hay dos grandes complejos polideportivos (que incluyen dos piscinas olímpicas cubiertas) y varias instalaciones menores de barrio.

En 2003, el alcalde Alberto Ruiz Galalrdón se comprometió a abrir al público un gran parque en esta parcela. Hoy, cuando conocemos la realidad, de las 9,8 hectáreas que iban a estar destinadas a este fin, 4,5 se van para un campo de entrenamiento de tiro largo de golf. Del resto, entre tiendas, vestuarios, campos de padel, otro campo de entrenamiento de golf -este para tiros cortos, que de todo hay que saber en este valle de lágrimas- resulta que las casi 10 hectáreas prometidas se han quedado en apenas una. Y para colmo, este complejo será de gestión privada y en el proceso de adjudicación de la gestión, que ya está en marcha, se permite el cobro de un euro a los usuarios por el acceso a las instalaciones

Y encima -y esto es de mi cosecha- el Ayuntamiento descuida y deja abandonados los recintos para perros del barrio. Visiten ustedes el del Parque del Canal, en Bravo Murillo, o el de Valle Suchil, y se darán cuenta de cómo los vecinos y vecinas que tenemos perro somos considerados por nuestro Ayuntamiento vecinos de segunda.

Si quieren ustedes ayudar a cambiar esto, pueden acudir a la concentración que tendrá lugar este viernes, 15 de diciembre a partir de las 16:30 horas en el Parque de Santander, en la esquina de la Avenida de islas Filipinas, junto a la estatua de Rizal.

Venga... meta ruido por ahí



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