Ayer, muchos fuimos víctimas de un engaño que pone a su artífice a la altura moral de Federico Jiménez Losantos. Al parecer, la grabación que circuló de una intervención del radiopredicador en su programa matinal en la emisora de los obispos estaba manipulada y de ella habían desaparecido unas palabras. Pueden leer aquí la historia exacta. Ante este hecho, y dado que me hice eco de la grabación manipulada, me gustaría hacer tres consideraciones.

1.- El que ha trucado la grabación es un manipulador tan deshonesto como el propio Federico Jiménez Losantos. La realidad se puede interpretar, se puede comentar, puede ser objeto de las opiniones más controvertidas, incluso se puede retorcer, pero no se puede cambiar físicamente para fomentar un estado de opinión.

2.- Además de un manipulador, es un imbécil, porque tiene a su disposición un periódico, Libertad Digital, en el que están perfectamente ordenaditos decenas de artículos de Federico Jiménez Losantos en los que hay barbaridades tan llamativas o más si cabe, como la que ayer nos indujo a creer que había dicho el radiopredicador de los obispos. Hoy mismo ha insinuado que el comunicado de ETA fue escrito por Rubalcaba y que después del atentado ETA y el gobierno han mantenido una reunión. Dos delitos, dos.

3.- Las declaraciones reales del radiopredicador católico no cambian en absoluto el sentido de lo que ayer interpretábamos que había dicho, por lo tanto, yo sigo buscando abogado para entrullarle.