Que digo yo que para cuándo los Ayuntamientos van a decidirse a hacer una campaña agresiva de publicidad con este tema, en lugar de blandenguerías pensadas para no ofender a ningún votante. Es que yo, que soy un honrado vecino de Madrid, propietario de dos perros felices y cagones, limpio sus deposiciones en cuanto éstas llegan a suelo público, y estoy bastante harto de dos tipos de conciudadanos que tengo yo, a saber: unos, los cochinos, que tienen la calle y los parques caninos hechos un asco porque son demasiado finolis para hacer uso de las bolsitas que el Consistorio pone a su disposición; los otros, los puritanos, que en cuanto te ven con el perro te miran mal, presuponiendo que eres uno de los anteriores. A veces, hasta te dicen una impertinencia. Lean esto, cambien Rivas Vaciamadrid por sus respectivas ciudades, y díganme si no tiene razón este buen hombre.

Venga... meta ruido por ahí