1.- En 2003 se celebran elecciones autonómicas en Cataluña, con los siguientes resultados: CiU obtuvo el 30.94% de los votos; PSC, el 31,16%; ERC, el 16,44%; PP el 11,89%; ICV, el 7,28%.

2.- PSC, ICV y ERC conforman una mayoría parlamentaria (54,88% de los votos y 74 de 135 escaños) que les permite formar gobierno. Lo hacen.

3.- El nuevo gobierno inicia un proceso de contactos con el resto de formaciones políticas catalanas para reformar el estatuto de autonomía de Cataluña, proceso al que el PP no sólo no se suma, sino que boicotea desde el primer momento. No quieren hablar de contenidos: les molesta el proceso en sí mismo.

4.- El Parlamento de Cataluña, mediante un complejo proceso de negociación en el que todos los partidos, salvo el minoritario Partido Popular, realizan un esfuerzo de consenso, elabora un borrador de estatuto de autonomía que es aprobado por los diputados de CiU, PSC, ERC e ICV, es decir, presentan al Congreso de los Diputados, tal y como marca la Ley, una propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía que cuenta con el apoyo de 120 de los 135 diputados del Parlament, que representan al 85,82 por ciento de los votantes.

5.- Tal y como marca el procedimiento constitucional para la reforma de un estatuto de Cataluña, la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña es tomado en consideración por el Congreso de los diputados. Entra en un proceso de debate que la derecha se encarga de animar con constantes acusaciones a diestra y siniestra, de ser enemigos de España, de estar a punto de dividir España, e incluso de golpe de estado. En esta ambiente se negocia una serie de reformas que provocan que uno de los partidos que lo apoyaban, ERC, se descuelgue del acuerdo, y termine no apoyándolo. Aún así, el proyecto es aprobado en el Congreso de los diputados por 202 de los diputados que lo forman.

6.- Tal y como marca el procedimiento, el proyecto de reforma del estatuto, una vez estudiado por la Cámara, es devuelto al parlamento de Cataluña para que lo someta a referéndum. El 73,92 por ciento de los votantes lo aprueban.

7.- Una vez aprobado el nuevo Estatut, el Gobierno de la Generalitat se disuelve y convoca elecciones anticipadas. Los partidos que formaron el primer tripartito logran de nuevo mayoría para gobernar, mientras que loas fuerzas políticas claramente contrarias a la reforma del Estatut (PP y Ciudadanos de Cataluña) obtienen el 13,68 por ciento de los votos y 17 escaños.

Ahora, el PP pretende, con malas artes, acabar con un texto legal que es reflejo de la voluntad de los ciudadanos españoles y en particular de los ciudadanos catalanes, expresada a través de los órganos democráticos que nos representan. Para ello, ha llevado el texto al Tribunal Constitucional -cosa que no crtico, ya que si realmente cree que es anticonstitucional, está en la obligación de hacerlo-, pero por lo bajo intenta cambiar la relación de fuerzas en dicho tribunal, recusando a un miembro del mismo, y presionando luego al Gobierno para que no le sustituya en caso de que dimita.

¿Pero esta gente no tiene fin? ¿Vale todo?

En mi opinión, si el Constitucional alterado de manera espuria por las prácticas de crupier tramposo de esta gente hecha por tierra el Estatuto muchos, incluido yo, consideraremos roto el pacto constitucional, daremos por cerrada la transición, y empezaremos a pensar que la Constitución realmente no sirve, que hay que cambiarla, porque no es capaz de impedir que la utilicen quienes realmente no creen en ella ni en la propia democracia, para imponer sus posiciones minoritarias a toda la sociedad.

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