No sé si le perjudico o le beneficio, pero les voy a recomendar dos blogs, ambos de Deveraux. Visítenlos: se morirán de risa. Uno y dos. Deveraux, su autor, se ha enfadado mucho conmigo porque le he afeado que escriba los correos insultantes sin tildes; y es que uno es muy patriota y le molesta que se escriba mal el español, aunque sea para insultar. Insultar es un arte, y este caballero no sabe hacerlo más que con palabras malsonantes. Dice que así escribe más deprisa. Eso sí que es cambiar de registro. Yo no puedo escribir sin tildes, no me sale. Pues este tío, según la finalidad del texto que esté escribiendo en cada momento puede ponerlas o no. Un genio, ya ven ustedes, o un caso claro de personalidad disociada. Punto y aparate o casi mejor punto final, don Eloy.

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