El presidente de Navarra, un tal Sanz, ha dicho muy ufano que sabe de buena tinta que la Corona no va a tolerar una unión de Navarra con la Comunidad Autónoma Vasca. Pues vale. Si lo sabe, y está tan segurito, que se apunte a un examen o algo, que lo mismo aprueba. Yo no sé lo que piensa la Corona -si es que son las coronas las piensan, y no las testas coronadas-, lo que sí sé -y también de buena tinta- es que, si algún día se da el supuesto previsto en la Constitución, y por lo tanto perfectamente legítimo, de que Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca pasasen a formar parte de una sola autonomía, es posible que al rey no le gustase, o sí, pero seguro que no haría nada por evitarlo, como no ha hecho nada en otras ocasiones en que se han dado iniciativas políticas que seguro que no eran de su agrado. Vamos, que yo creo que lo ha hecho ese pobre Sanz es un ridículo soberano, aparte de un espectacular alarde de desconocimiento y de desprecio por la democracia.

Venga... meta ruido por ahí