Los diputados decentes, en la escalinata del Congreso de los DiputadosBusquen y encontrarán. Salvo que lo que busquen sea un diputado del PP en la foto que acompaña a estas líneas, porque creo que no hay ninguno. El ala decente del Congreso de los Diputados se ha concentrado esta mañana ante la sede de la institución para recordar que hoy hace cuatro años que se ejecutó la orden de Aznar, Bush y Blair de iniciar la destrucción de un país entero y el asesinato sistemático de un número indeterminado de iraquíes. Ya vamos por seiscientos mil, según el propio Bush, pero lo más seguro es que la cuenta aumente en lo futuro. En palabras de uno de los indecentes diputados del PP que no han querido mostrar su repulsa a la guerra esta mañana, don Gustavo de Artístegui, el mundo de hoy es un mundo mejor, porque no está en él Saddam Hussein, al que ha calificado de “monstruo”.

Es sin duda un mundo mejor. Lo demuestran los hechos: cuatro o cinco bandas terroristas -incluidos los Ejércitos de los EEUU y del Reino Unido- se disputan el control de Irak y varias decenas de civiles, de niños, de niñas, de trabajadores y trabajadoras mueren cada día, como consecuencia directa de la orden dada por Aznar, Bush y Blair. La foto lo manifiesta con claridad meridiana, pero creo que es preciso recordar que el PP es aún hoy día el partido de la guerra, el partido que apoyó sin fisuras a la banda de las Azores, que no ha lamentado una sola de las muertes causadas directamente por Aznar, Blair y Bush. Es el partido que no se ha quejado todavía por el terrible espectáculo que da cada día el gobierno títere de Bagdad linchando a los prisioneros de guerra, es el partido que no ha emitido todavía una sola protesta por lo de Abu Graib…

Hagamos, para terminar -y para prevenir- un sencillo ejercicio de aritmética electoral: si está usted pensando en votar al Partido Popular, recuerde que por las venas de un ser humano -moracos incluidos- corren unos 5 litros de sangre: ello significa que la muerte de 600.000 personas ha supuesto el derramamiento de 3.000.000 litros de sangre. Si se repitieran los resultados del 2003, es decir, si el PP tuviera 7,8 millones de votos, cada votante del PP tendría las manos manchadas con 3,8 decilitros de sangre, exactamente. O sea, casi dos vasos. Piénselo antes de votar, porque no hablamos de Carlos V.

NOTA PARA EL BECARIO DE LD: La ironía de este post es moderada y variable, como la nubosidad, so memo.

NOTA PARA PÚBLICO ASISTENTE: Qué soy muy bruto, saben ustedes. Por eso, confundo los litros con los kilopondios. Me advierte El Censurado, con muy buen tino, que la ración de sangre que corresponde a cada votante es de 3,8 decilitros, y no 38. Lo corrijo, se lo agradezco, y dejo aquí constancia de mi abultada ignorancia.

Venga... meta ruido por ahí



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