rebelioncivica.jpgBueno. Misión cumplida. Ha estallado la rebelión cívica. Más, muchísimos más, de dos millones de patriotas se han puesto en marcha con el objetivo de liberar a España de la dictadura del embustero de la Moncloa, que según pudimos saber el otro día, es el anticristo, nada menos. Han tardado, pero han empezado muy bien su revolucioncita los pijos. Han gritado hasta quedarse tan roncos que los vivas finales a la libertad y a España han quedado un poco deslucidos; han ondeado banderas carlistas; han cantado el himno de Pemán; han paseado una pancarta tremenda y desobediente en la que ponía “Ynestrillas presente”, y han seguido las órdenes a mi juicio un poco histriónicas del hiperlider, don Mariano Rajoy: “Iros a vuestras casas y contad lo que habéis visto hoy aquí“. No sé qué es lo que habrán visto, pero el caso es que van muy decididos para sus casitas a contarlo todo con pelos y señales. En el camino comentarán la jugada y los dos millones de patriotas se convertirán en cuatro y seguro que aparece algún antiespañol al que ajustar las cuentas. Yo no sé si pasear esta noche a los perros, porque vivo yo cerca de Colón, y no es el caso que me encuentre con una brigada de patriotas de guardia. En fin. No quiero terminar esta notita de urgencia preguntándome si tendremos checas para tanto buen español, que luego me cae un chaparrón y estoy con el paraguas roto. Así que aquí lo dejo.