Si bien es cierto que ZP no falló a los jóvenes cuando sacó a las tropas españolas de Irak; si bien es cierto quer ZP ha trabajado coherentemente en favor de los derechos civiles con una importante acción legislativa en defensa de los matrimonios homosexuales, a favor de la igualdad de género o en la lucha contra la violencia machista; si bien es cierto que se han dado avances sociales importantes con la aprobación reciente de la Ley de Dependencia; no lo es menos que todos estas políticas han sido aprobadas con el apoyo parlamentario, entre otros de I.U.
Pero no es menos cierto que Zapatero ha claudicado ante la jerarquía eclesiástica en asuntos tan básicos como la financiación de la iglesia y la enseñanza religiosa; tampoco es menos cierto que que la política económioca de Solbes dista poco de la política económica de Esperanza Aguirre. En estos asuntos, cuando además de radicalismo político hay que demostrar socialismo político, I.U. se ha quedado sola en el Parlamento, solo a con el apoyo de algún otro grupo parlamentario, pero nunca del Gobierno ni del Partido Socialista.

Lean el artículo completo de José Ramón Marínez Perea en La Aldea Gala

Tagged with →