Celebro y agradezco las rogativas y los votos que hace don Antonio por mi buena salud y anuncio que, mediante este post queda abierta de nuevo la checa y desposeídos los chequistas interinos de sus facultades, que han sido ejercidas, por lo que veo, con generosidad tal hacia el enemigo mendaz e intransigente que es posible que en pocos días sean los tales chequistas quienes ocupen las galeras, bajo acusaciones que ya inventaré. Debe saber, por otra parte, don Antonio que no ha sido de cochinillo, sino de lechazo, la indigestión que ha estado a punto de llevarme una vez más al conocimiento absoluto esta Semana Santa que concluye, de nuevo, con la triste constatación de que a pesar de los esfuerzos de judíos y romanos, el Nazareno ha vuelto a la vida al tercer día, dejándonos con la famosa estrofa en la boca: “

Venga... meta ruido por ahí