Señores amigos míos: es para mi un placer comunicarles que durante unos días dejo la checa vacía, al objeto de gozar de unas bien merecidas vacaciones. Durante las últimas semanas, he administrado torturas de todo tipo a mis adversarios políticos y lo he dejado todo perdido de sangre. Quedan como chequistas de guardia don Antonio, doña Tania y don Curro, que entre los tres, supongo que serán capaces de procurar sufrimientos sin límite a la derecha insurrecta. Y si ellos fallan, actuará doña Leire, que ésa sí que es mala.

Venga... meta ruido por ahí