¿Blogosfera o egosfera?

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Esa cosa que se llama la blogosfera está entrando en mi opinión en un terreno un poco embarrado y preocupante. Está bien que escribamos blogs sobre los más diversos temas, está bien que debatamos entre nosotros y nos citemos unos a otros, pero todo ello hay que hacerlo con cierta mesura y, sobre todo, con buen tino, porque si no corremos el riesgo de convertirnos en una especie de secta, en ser siempre los mismos leyéndonos y contestándonos los unos a los otros, y de aislarnos del resto del mundo, que por lo que tengo visto cuando paseo a los perros, también existe.

En mi opinión tenemos que hacer bitácoras que interesen a la gente, no sólo bitácoras que interesen a otras personas que escriben bitácoras. Las redes de blogs no deben ser lugares donde sus miembros se encuentran unos a otros -eso también, pero como objetivo secundario o terciario, que para eso ya tenemos las agendas- sino lugares donde se ofrece al público -especialmente a quienes no tienen blog pero leen lo que se escribe en internet- un conjunto de bitácoras que tienen un punto en común: la ideología, el tema, la militancia, el gusto por la cocina o la afición a los comics porno, yo qué se.

El otro día, Don Luis Solana se preguntaba si sirven para algo los blogs políticos. Me preocupa ese tema, porque A Sueldo de Moscú, por si no lo habían notado ustedes, es un blog politico. Yo no sé si a otras personas que escriben blogs políticos sus bitácoras les sirven de algo o no. A mí, si. Yo comencé a escribirlo por varios motivos. Me gusta escribir, me dedico a escribir y necesito equilibrar de alguna manera que cuando escribo en mi trabajo no escribo lo que quiero escribir, sino lo que tengo que escribir. Aquí escribo lo que pienso, salvo cuando me tomo ciertas licencias para provocar a alguien, cosa que hago con frecuencia, como saben mis lectores y el becario de Libertad Digital. Además, escribo porque desde pequeñito he sido un poco exhibicionista en lo que se refiere a dar a conocer lo que pienso -especialmente sobre temas políticos- y porque me gusta entablar contacto con personas que piensan como yo, o que no lo hacen, y discutir con ellas de política, y mi temperamento ruidoso no me permite hacerlo de manera personal. La distancia física que proporciona hacerlo por escrito proporciona tranquilidad y permite hacer uso del sentido del humor, que es algo muy importante en mi opinión para llevar una vida sana. Mucho más importante que evitar las grasas polisaturadas, que de hecho, son positivas para la salud, al menos para la mía, si lo sabré yo, digan los médicos lo que digan.

Pero además de las razones personales, hay en mi opinión otro tipo de razones que me hacen pensar que las bitácoras polítcos sí sirven para algo. Creo que la blogosfera política ha conseguido varias cosas: los bloggers tendemos a unirnos, a enredarnos. Y eso ha sido muy positivo, tanto para crear comunidades de blogs (lasideas.es, redprogresista.net) en las que convivimos personas de izquierdas en general y militantes de varios partidos, en particular, que hemos encontrado más puntos de encuentro que de desencuentro entre nosotros, al menos hasta ahora. Aquella parte de la blogosfera que se compone de militantes de partidos políticos puede hacer que las fronteras entre los partidos sean más permeables. Por otra parte los militantes de los partidos políticos podemos encontrar, a través de nuestros blogs, una nueva forma de relacionarnos con las direcciones de los partidos e incluso de militar. Así mismo, los cargos públicos tienen en sus bitácoras nuevos canales de comunicación con la gente, mucho más directos que cualquiera de los existentes hasta ahora, y los ciudadanos y ciudadanas también hemos encontrado en la blogosfera una magnífica forma de conocer a aquellos de nuestros representantes que se han decidido a usar este medio de forma sincera, es decir, directamente, sin la intervención de asesor o jefe de prensa alguno. Ya se han dado muestras, al menos en el PSOE, y más tímidamente en IU, de que empieza a considerarse a los blogs de sus militantes como algo que hay que tener en cuenta.

Sin embargo, creo que debemos dejar que todo esto se vaya haciendo a sí mismo y no intervenir ni para forzarlo, ni para constreñirlo en teorías inflexibles, inútiles y pedantes. En mi opinión, hablar de blogs y bloggers es algo que interesa sólo a los bloggers. Estos días ocurre una cosa curiosa. Las Ideas está organizando su segundo gran encuentro de bloggers y una de las cosas que preocupa al sufrido equipo organizador es elegir bien las fechas para no coincidir con Eventoblog. ¿Tanto hay que hablar sobre los blogs que es posible que en 365 días que tiene el año haya peligro real de que dos jornadas coincidan en el tiempo? Tanto encuentro de bloggers organizado por los propios bloggers no me parece ni positivo ni útil. Nosotros debemos hacer nuestros blogs e intentar localizar y fidelizar lectores escribiendo sobre temas que les interesen. Para elaborar teorías inútiles sobre éste o sobre cualquier otro tema ya están las Facultades de Ciencias de la Información. Incluso las traducen al alemán

Es que corremos, si no, el peligro de que la blogosfera se convierta en una egosfera minoritaria, elitista y nada interesante.

18 Responses to "¿Blogosfera o egosfera?"
  1. Ve? Ya lo ha conseguido usted, va a tener que ir de nuevo de ponente.

    Hombre, Ricardo, en el debate de preparación de contenidos, de más de 50 aportaciones, solo una ha hablado de no coincidir con el eventoblog, y es porque esa persona quiere estar en los dos sitios.

    Sobre el resto de su argumentación, coincido en el 99%, dejémonos de meta-chorradas y vamos al turrón, es decir, debatir, formar y extender el uso de las TIC a quienes sin la intervención de las administraciones públicas, jamás tendrían acceso.

  2. Yo estoy de acuerdo en lo que dice usted acerca de los blogs políticos. Estoy seguro de que algún día ayudarán a la gente y a todos los partidos a distinguir Política de politiqueo.
    Por otro lado, olvida Vd. el eSeg07, al cual no pudo asistir. Con lo que éste sería el tercer gran evento-blog de Las Ideas.
    Mire, también estoy de acuerdo en que todavía nos queda un tiempo para poder distinguir si con estas cosas nos estamos mirando al ombligo. Como coordinador de la anterior blogocosa, me esforcé al máximo por estar al servicio de los asistentes y no de los ponentes o de las “Fuerzas Vivas”. Si el ego de un ponente sirve para que pueda enseñar gratis a los demás nuevos cauces de expresión, bienvenido sea. Creo que en este caso la intención sí es lo que cuenta o, al menos, a eso dedicaré mis esfuerzos.

  3. Don Ricardo dice:

    Se equivoca, don Cesar, no busco ir como ponente (entiendo que lo ha dicho en broma). Y además, creo que no voy a ir ni como ponente ni como público, porque yo soy un blogger y no un teórico ni un formador. Y cuando lleve 10 o 15 años con blog, y mis lectores se cuenten por varios decenas de miles, entonces mi experiencia quizás sea interesante. Así que de momento, tampoco voy a cometer la imprudencia de ir a contarla, como hacen algunos.

    Yo hago un blog, no teorizo sobre blogs. Recuerdo que el agregador de Las Ideas -al menos así lo verbalizaba usted- era en parte una “rebelión” contra los gurús. Empiezan a aparecer gurús en nuestro seno, y no quiero contribuir a ello. Me parece negativo.

    En cuanto a lo de coincidir con eventoblog, era sólo una anécdota.

  4. Curiosamente estoy escribiendo el cuarto comentario y ninguno de los tres anteriores (ni éste) lo ha escrito ningún lector de blogs que no tenga blog. Pero aunque posiblemente interese más a quien tiene blog que a quien sólo lo lee, es muy oportuno su post. Yo empecé con la lectura de blogs hace muchos años, cuando no se llamaban blogs, leyendo la página de Javier Ortiz, que sigo leyendo en cuanto termino mi post mañanero. Pero voy a seguir más o menos su guión: experiencia personal, utilidad de blogs sobre política, blogs de políticos y la blogocosa.
    Tengo clarísimo que en lo personal escribir un blog ayuda a tener que formarse una opinión suficientemente sosegada como para tenerla que escribir razonadamente para compartirla con los lectores que uno vaya teniendo. Sólo llevo desde noviembre pasado con esta cosa del blog (aunque ya me salen los posts como churros… ¿o es que son un churro de post?) y estoy más que contento con lo que me ha ayudado para leer, escuchar y pensar de otra forma: de una forma más abierta al otro, al posible lector, al que no le interesarán mis simples filias y fobias sino mis argumentos y posibles conocimientos con los que pueda contribuir a formarse una opinión. Al menos eso busco yo en otros blogs.
    Tengo claro que los blogs políticos tienen una notable influencia: prueba de ello es el papel que Escolar y Manuel Rico van a desempeñar en el nuevo periódico “El Público”; ya he citado a Javier Ortiz y creo que es una evidencia que su blog es un centro de reflexión política muy relevante. El problema es el de la posible irrelevancia que tengamos los blogs con sólo unas decenas de lectores diarios. Creo que es simplemente una muestra de lo que es la democracia en estado puro: las conversaciones privadas no construyen cada una un clima de opinión, pero la agregación de ellas constituyen la opinión pública. La blogosfera permitiría una atomización de la opinión de lo más saludable, aunque cada uno de los blogs, en general, no sea un “creador de opinión”; por otra parte, los enlaces de favoritos y los banners que cada blog decide tener sí van marcando una pauta señalando los blogs que cada uno considera relevantes y pueden ayudar a otros a encontrar nuevos interesantes emisores de opinión.
    Lo de los blogs de los políticos me parece todavía una pieza por construir. Apenas conozco el de Iñaki Anasagasti que reflexione sobre asuntos periódicos con cierta asiduidad con independencia de estar en campaña electoral o no y comportándose como un bloguero, no como un portavoz de un aparato. Es una difícil tensión, porque un político de los de arriba no tiene demasiada libertad de expresión ya que no habla por sí, sino por su organización, mientras que los que escribimos un blog lo hacemos porque tenemos grandes ansias de escribir lo que pensamos por nosotros mismos.
    En cuanto a lo de la blogosfera… Personalmente no me considero un “bloguero” porque no sé muy bien qué es eso; ¿por qué habría de sentirme especialmente cómodo cenando con blogueros si todavía no he pensado ni en organizar una cena con gente que lee mi blog? Al fin y al cabo con los segundos tengo bastante que ver, pues sé al menos que les interesa lo que escribo, mientras de los primeros sólo sé, en principio, que un día decidieron crear un blog, que es sencillo, y que de vez en cuando lo actualizan (sencillez ésta que varía en función de la exigencia a la que se sometan cada “bloguero”).
    Perdón por tan extenso comentario (¿alguien se lo ha leído entero?), pero no he sabido parar dado lo interesante del post.

  5. Por cierto, me atrevería a decir que una de las mayores contribuciones a que en Segovia tuviésemos intercambio de experiencias y no inflación de egos la realizó usted.

  6. Diego Cruz dice:

    Aunque soy un modesto escribidor de un blog con poquísimos lectores, sin embargo si me tomo la molestia de ir a casa de otros para leerlos. POr lo tanto, Don Ricardo, considero de sumo interés su comentario, sagaz y crítico, con una permanente invitación al debate. Por lo que yo sé, en la blogocosa progresista, ya empieza a haber pequeñas rencillas -a veces públicas y otras privadas- por ver quién es más progresista que el otro. Mala cosa esta que, como en la vida misma, que puede aventurarnos en caida libre hacia el fatal ombliguismo. Pero, oiga, también hay sus numerosas y reconfortantes salvedades.

  7. Carlo Midence dice:

    Egosfera… has descrito a Gina de Ginatonic… da asco leer como dice: Mi blog, bla bla bla, y que mis visitas y que mis lectores…. realmente da pena incluso hasta escribiendo de sexo solamente para atraer visitas de los buscadores… este sin duda es el ejemplo de ego desmedido de una chica que solo ella se lo cree.

  8. Bernardo dice:

    Un sentimiento de autocrítica parece recorrer la blogosfera. Lo digo porque hace un par de días leí un excelente comentario muy similar al suyo y yo mismo pretendía hablar sobre el tema.
    Estoy básicamente de acuerdo con usted, Don Ricardo, aunque yo distinguiría entre dos tipos de egos.

    El ego particular del autor del blog. En el fondo es el más inocente y, aunque rara vez se sacie, el tiempo lo acaba atemperando.

    El ego de la blogosfera en sí, para mí mucho más peligroso. Algunos medios y más de un grurú local -de los que, como usted, huyo- parece empeñado en convencernos de que somos muy importantes. Y no es así, la influencia de los bloggers es mínima, cuando no perniciosa.

    El “visionario” que no ha mucho ponía como ejemplo de la fuerza que pueden tener los blogs la red de bitácoras creada en Francia para apoyar a Segolène Royal, a la vista de los resultados debería plantearse algunas cosas ¿no cree?

    Por obvio que parezca, la madurez de los blogs solo la dará el tiempo y llegará de la mano de páginas bien asentadas que, tratando cualquier clase de tema, logren atraer visitantes de fuera de la blogosfera. Gente que entre, te visite, se informe y de los que, por pura lógica, solo una minoría dejará su comentario.

    Por tanto, a currar. Supeditar el crecimiento de un blog a “meneame” o a escalar posiciones en Technorati a costa de dar tu piel por un enlace solo conduce a la endogamia.

  9. hugo dice:

    Estupendo comentario, bernardo

  10. af dice:

    Ya conoce usted mi opinión, más escéptica aún que la suya, sobre el alcance inmediato de este invento. Si uno ciñe las espectativas de utilidad de las bitácoras al mero intercambio o exhibición de opiniones (y luego, que a cada cual le sirvan como sea), entonces me parecen útiles y no hay mucho que teorizar sobre ellas. Si, por el contrario, se pretende hacer del bloguismo una filosofía de comunicación, y se pretende ver en la blogosfera una evolución avanzada del partido político o de las asociaciones ciudadanas de distinto tipo, creo que la cosa se queda muy corta y no vale.

    Un saludo.

  11. Socialista dice:

    Parece que los partidarios de Tomás Gómez se mueven en Internet…

    http://www.tomasgomezahora.blogspot.com

  12. Juan dice:

    Yo no tengo blog. Un grupo apreciable de personas nos hemos juramentado en no empezar en este mundo de los blogs progresistas, hasta haber fracasado en la iniciativa de un informativo que intente equilibrar la capacidad de influencia y penetración de los libertaddigital, semanaldigital, periodistadigital, y tal y tal. Estamos empeñados en perder una dosis importante de dinero (mira, Ricardo, si queda algo en los fondos oscuros) y de esfuerzos, pero la izquierda siempre ha sido generosa en lo “individual” al servicio del esfuerzo “colectivo”. Creo que en estos últimos tiempos estas voluntades han pasado a ser patrimonio de la derecha. Bueno, que lo dicho, que cómo compatibilizamos las enormes capacidades e inteligencias de los blogs progresistas con el mundo exterior. Un saludo.

  13. Yo no me considero bloguero, aunque tengo mi modestísima página de Fotolog, donde tan sólo trato de martillear con determinados asuntos que en un momento dado me interesanm, sabiendo de antemano la casi nula repercusión que tienen. Supongo que el blog no deja de ser un espacio absolutamente personal y con cierta carga narcisista. Me temo que a mí me sirve de desahogo y, obviamente, me importa un bledo lo que puedan pensar otras personas cuando decido el tema que voy a tratar. Si no soy yo mismo ya me dirán ustedes.

    Creo que Don Hugo y Don Bernardo han aportado dos comentarios muy interesantes y no es necesario redundar mucho más en lo que ellos han dicho porque creo que han plasmado muy bien algunas verdades o realidades que, obviamente, Don Ricardo ha introducido con su no menos interesante post. Una de sus frases, por cierto, resume algo que siempre he pensado desde que me muevo por estos mundillos, aunque lo he pensado más mirando a los demás que a mí mismo:

    En mi opinión tenemos que hacer bitácoras que interesen a la gente, no sólo bitácoras que interesen a otras personas que escriben bitácoras.

    El problema es que, para tratar de superar la endogamia que mencionaba Don Bernardo y que Don Ricardo había puesto sobre la mesa, deberían preguntarse precisamente hasta que punto los blogs llegan al gran público. No tengo ni idea, pero entre las decenas de personas que conozco, entre la muchísima gente con la que me relaciono en mi vida, no conozco a nadie que se pasee por los blogs políticos, y debo añadir que incluso conozco a algunos políticos locales de mi ciudad. Si mis conocidos se miran alguna entrada de un blog político estimable (estimable a mi juicio) es porque yo les he pasado el enlace porque me parecía interesante. En este sentido, el blog que más suelo enlazar para gente que no está metida en el mundillo de los blogs políticos es el de Manuel Rico. Los blogs como el que aquí nos acoje están en otro nivel distinto, donde prima la ironía y el debate frente a la información.

    A la hora de la verdad, en la calle, jamás he encontrado a nadie que ni siquiera le suene, por ejemplo, “A sueldo de Moscú”. Debo decir que lo mismo pasaría con “Periodismo Incendiario”. Pero si es que deberíamos plantearnos la cruda realidad: ¿a cuánta gente le interesa la política y lo demuestra? A poquísima. Creo que los blogs, y no sólo los políticos, son una nueva manifestación que deriva de un fenómeno mucho menos novedoso: la ingente cantidad de información que tenemos a nuestra disposición y la poca capacidad que tenemos como sociedad para separar el grano de la paja o, dicho de otro modo, para saber procesar en nuestra cabeza todo lo que nos llega. Creo que los blogs tienen más futuro que presente. Es una visión realista, pero optimista. La gente, en general, sigue más sensible ante los medios tradicionales y han reuido la sana reflexión, terreno en el que los bloggers pueden aportar su mayor fuerza. Por ejemplo, cuando un tema de actualidad ajeno a nuestro entorno crea cierta controversia salta a la vista que la mayoría de la sociedad tiene la opinion que han absorbido de los medios masivos. La manipulación está más que demostrada y es muy difícil que la gente despierte y se dé cuenta. En los blogs y/o en espacios más alternativos no deja de haber manipulación, pero el abanico de posibilidades es mucho más amplio y es más fácil formarse una opinión propia y reflexionar que ante los medios del establishment, que llevan siglos de ventaja en términos de confianza, aunque los motivos que sustenten a la misma sean más débiles que una figura de barro bajo la lluvia.

    Y concretando más sobre las dificultades de los blogs políticos, miren estos grupos de personas con dos cosas en común: el mundillo en el que se mueven y su posición en un segundo plano, vamos, que no son los más conocidos de su sector, aunque se encuentren en posiciones de privilegio.

    1. Maite Zaldívar, Gemma Ruiz y María José Campanario.
    2. Tommy Robredo, Álvaro Bautista y Pedro Martínez de la Rosa
    3. Eduardo Madina, Anxo Quintana y Maria Dolores de Cospedal

    Paseen estos nombres por las calles, por los bares, por las plazas, por los mercados y averigüen su grado de popularidad. Por ejemplo, puede que a Madina lo conozcan más que a los otros (salvo en sus respectivas comunidades) por culpa del artentado terorrista qure sufrió.

    Me temo que la política no es prioritaria para la sociedad.

  14. Ioputa dice:

    “Además, escribo porque desde pequeñito he sido un poco exhibicionista en lo que se refiere a dar a conocer lo que pienso –especialmente sobre temas políticos- y porque me gusta entablar contacto con personas que piensan como yo, o que no lo hacen, y discutir con ellas de política, y mi temperamento ruidoso no me permite hacerlo de manera personal.”

    A mí me pasa al revés: me gusta decir siempre lo que pienso, pero soy sumamente respetuoso al hacerlo (a veces demasiado) y con frecuencia me he callado lo que quería expresar para no ofender o por miedo a verme involucrado en un debate que quizá me venía grande. Ahora me gusta mucho utilizar Internet para debatir, no porque no tenga un buen trato personal, sino porque a veces tengo TAN buen trato personal que mi timidez y cautela innatas me echan para atrás, y gracias a Internet puedo participar en reflexiones de gran calado ético y político preservando el anonimato, que por carácter (no por subterfugio ni por segundas intenciones de ningún tipo) es algo muy importante para mí.

    Eso a veces me lleva a escribir con una intensidad e incluso con un lenguaje soez que no es nada propio de mí en el trato de tú a tú con las personas (aunque siempre es por pretensión de defensa de la verdad y nunca por verdadero rencor hacia nadie).

    Me gusta que se hablen de estas cosas, referentes a la personalidad y no tanto a la ideología. Ayudan a sincerarse con los demás y con uno mismo y a veces son más importantes de lo que pensamos.

  15. Armando dice:

    Creo que Bernaro se refería a mi entrada

    http://www.generacionred.net/2007/06/22/blogs-de-la-piel-hacia-dentro/
    O eso espero.

    Sí, a mí también me preocupa, y a veces no sé si sabré salir.

  16. Armando dice:

    Creo que Bernardo se refería a mi entrada

    http://www.generacionred.net/2007/06/22/blogs-de-la-piel-hacia-dentro/
    O eso espero.

    Sí, a mí también me preocupa, y a veces no sé si sabré salir.

  17. Armando dice:

    Sorry

  18. Jorge F. dice:

    “El regimen infocrático del Semiocapital funda su poder en la sobrecarga de los flujos semióticos, y hace proliferar las fuentes de información hasta alcanzar el rumor blanco de lo indistinguible, de lo irrelevante y de lo indescifrable.”

    Franco Berardi

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