condoleezza.jpgCuando alguien hace las cosas bien, las hace bien, y no hay más remedio que reconocérselo. Irán es un país que cae antipático a la generalidad de las personas, pero el tema de las relaciones con los Estados Unidos de América lo lleva muy bien, muy equilibrado, muy puesto en razón. Y les tienen realmente a raya. Deberíamos aprender de ellos. Ha aterrizado en el Aeropuerto de Barajas una persona muy indeseable, de raza negra, que se sienta frecuentemente a la misma mesa que uno de los mayores aficionados que hay en el mundo a electrocutar negros, hispanos y pobres en general. Y el Gobierno de Zapatero, en uno de sus habituales gestos de calzonazos, ha agarrado y ha mandado al ministro de Exteriores a recibirla allí, a Barajas. Muy mal, Zapatero, muy mal. No digo yo que no se la reciba con algún funcionario del más alto nivel. ¿Pero el Ministro de Asuntos Exteriores, para que interprete que es bien recibida? Nooooo. De haber sido yo el Presidente del Gobierno, habría mandado una comitiva oficial compuesta por los siguientes elementos hostiles: el Conseller d´Interior de la Generalitat, dos mossos d´escuadra -que se está convirtiendo estos días en mi policía de referencia- y un funcionario de Correos y Telégrafos con el siguiente telegrama. “Condoleezza, bruja, está usted detenida y no volverá a su tierra hasta que no nos entreguen a los asesinos de José Couso“. Y para la comisaría de Les Corts, en Barcelona, a que la cacheen. Sin cámaras. Y, por supuesto, los puntos del carnet de conducir, todos fuera.

Estoy un poco borroquilla últimamente, no sé qué me pasa.

Venga... meta ruido por ahí