Los tres de Leganés
Durante la pasada campaña electoral, la militancia y dirigentes de Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid, hicimos un notable esfuerzo por convencer a la ciudadanía de que el voto a nuestras listas era el voto más útil para conseguir frenar a la derecha en los ayuntamientos y en las comunidades autónomas. El voto que se destinaba a IU-CM en cada uno de los municipios serviría para potenciar otro municipalismo; el que pone como eje central de su gestión a la ciudadanía y sus intereses, y por ello, el que confronta con el urbanismo especulador, potencia los servicios públicos de calidad, igualdad y laicismo, gestiona con honradez las arcas públicas, y se aleja del clientelismo y la corrupción.

De este planteamiento de partida, que engloba al conjunto de Izquierda Unida en todo el estado, se deriva un objetivo prioritario en la estrategia que habría que definir al día siguiente de las elecciones municipales: Izquierda Unida, no permitiría gobiernos del PP allí donde estuviera en nuestra mano. Tal compromiso, reiterado en todos los actos de campaña, se materializó a principios de junio con un acuerdo entre las direcciones federales del PSOE e Izquierda Unida para promover, allí donde fuera posible y necesario, acuerdos de progreso que pusieran al frente del municipalismo a la izquierda plural.

Por ello, la militancia y los y las votantes de Izquierda Unida nos hemos sentido profundamente traicionados al ver que en Leganés, ciudad de casi 200.000 habitantes, y una de las ciudades del histórico cinturón rojo madrileño, el grupo municipal de IU ha permitido con su abstención que haya una alcaldesa del PP.

Nuestro malestar y sentimiento de frustración es mayor aún cuando la información que se transmite es que el desacuerdo no se da en el programa de gobierno, sino en el reparto de cargos en la institución municipal, centrados éstos, parece ser, en la Concejalía de Deportes.

Entendemos que las negociaciones son complejas, que las circunstancias de cada municipio varían, y que el PSOE se comporta en muchas de las negociaciones de acuerdos con absoluto desprecio hacia nuestra organización política; pero eso, y todo lo que en esa línea se quiera argumentar, no justifica la falta absoluta de coherencia política y lealtad a nuestras ideas, y a nuestras y nuestros votantes que supone entregar la ciudad de Leganés a la derecha más reaccionaria del conjunto del estado.

Unido a todas las razones políticas ya esgrimidas que justifican el malestar expresado en estas líneas, aumenta nuestro bochorno cuando vemos a Esperanza Aguirre agradeciendo a nuestro diputado saliente y concejal del Ayuntamiento de Madrid Ángel Pérez que nuestro grupo le regalara al PP un ayuntamiento de tamaña importancia. Tampoco entendemos muy bien por qué la nueva alcaldesa no sólo no se sorprendió por el resultado de la votación sino que llevaba el discurso preparado, aunque esto quizás tenga poco que ver con lo que aquí tratamos.

La actitud del grupo de concejales y concejalas de Leganés supone una triple deslealtad:

-Deslealtad al conjunto de Izquierda Unida, cuyos órganos de dirección habían alcanzado un acuerdo general para evitar ayuntamientos gestionados por el PP con sus comprobadísimas políticas de derechas. ¿Con qué cara vamos a ir los militantes de Izquierda Unida en próximas campañas explicando que somos la garantía para frenar a la derecha, pero condicionando esta posición estratégica a las Concejalías de Deporte?

-Deslealtad con las personas que han optado en la votación por Izquierda Unida de Leganés y que, gracias a su propio voto, sufrirán en los próximos años las políticas de derechas contrarias a sus intereses que desarrollará el PP, con lo que eso supone de engaño y traición al conjunto de nuestros electores.

-Deslealtad al conjunto del pueblo de Leganés, que ha votado por un gobierno de la izquierda plural pero serán gobernados por los mismos actores que han pasado la última legislatura machacando al Hospital Severo Ochoa, que apuestan por el desmantelamiento de los servicios públicos a favor de las empresas privadas, y que gestionará el EMSULE y la política de vivienda de acuerdo a los intereses especulativos y no construirá las miles de viviendas públicas que requiere la población de Leganés.

Por todo ello, un grupo de militantes de Izquierda Unida que tratamos de promover debates políticos y defender las posiciones de nuestra organización en internet, hemos decidido publicar en nuestros blogs el presente texto, y rogamos a nuestros órganos de dirección que asuman y exijan las correspondientes responsabilidades políticas y permitan que sigamos sintiéndonos orgullosas y orgullosos de pertenecer a una organización que pretende cambiar los pueblos, las ciudades y el mundo sin que para ello sea obstáculo la obtención de cargos u oscuras prebendas personales.

Publican hasta el momento este post los siguientes blogs

A sueldo de Moscú,
Anestesia Internacional
Argelaguer Vall del Llierca,
Defendiendo El Álamo,
III República,
Kabila,
La Aldea Gala
La Corrala,
Moscas en la sopa,
Radio Karma
Romenauer y
Sinencambio avanzamos.

Tagged with →