Interrumpo la parsimonia estival en que lleva sumido este libelo que tanto les gusta a ustedes para hablar de una cosa de la que quiero hablar yo: me refiero al indiscutible fracaso de la política antiterrorista del Presidente del Gobierno, don José Luis Rodríguez Zapatero. Verán ustedes: estaba yo hablando el otro día con una persona sobre nuestro querido presidente y su política. Intentóse zanjar el animado debate con un firme:

bueno, vale, la ley de dependencia, la recuperación de la memoria histórica, la extensión de los derechos civiles a los homosexuales y otras tonterías por el estilo, pero sin duda ha fracasado en la lucha contra ETA

. Así que me puse a pensar. En casi tres años y medio de legislatura ha habido un atentado y tres personas muertas -una de ellas, muy discutible, pero bueno, ha sido reconocida como víctima del terrorismo, así que la aceptaremos-. Y desde que ETA ha anunciado que da por rota la tregua, han sido desmantelados al menos dos atentados a punto de producirse, se ha desarticulado un comando operativo y el aparato de falsificaciones de la banda ha pasado a la historia, todo ellos reflejado en la detención de una decena de etarras en plena actividad criminal.

Así me gustaría a mí que fueran mis fracasos, oigan.

Venga... meta ruido por ahí