Ya lo decía yo. Ahora lo dice nada menos de Mordechai Vanunu, un auténtico y verdadero héroe, judío e israelí, por cierto, según avisa en los domentarios don Jorge F.

No podemos aceptar este Estado judío. El Estado judío de Israel es lo contrario a una democracia; necesitamos un Estado para todos nuestros ciudadanos, cualesquiera que sean las creencias religiosas de estos. La solución está en un Estado único, para todos sus habitantes, de cualquier religión, como sucede en democracias como Francia o Suiza, y [que sea] no sólo un Estado para los judíos. Un Estado judío no tiene absolutamente ninguna razón de ser. Los judíos no necesitan un régimen fundamentalista como el que reina en Irán. La gente necesita una verdadera democracia, que respete a los seres humanos. Hoy tenemos en el Medio Oriente dos Estados fundamentalistas: Irán e Israel. Pero Israel está muy adelantado en materia de fundamentalismo, ¡incluso más que Irán!