Hugo Chavez y Ahmadineyad, los malosNo, si yo sé que es un tipo chungo, que es la encarnación de mal, que lo ha dicho un periódico americano y todo, un periódico independiente -este sí, de verdad-, que tituló la llegada del presidente Iraní a EEUU como “Aterrizó el Diablo”, y todo eso. Si serán idiotas. Pero es que a mí el Ahmadineyad este -o como se diga- me resulta simpático. Que sé que está maaaal. Que sé que estoy jugando con fueeeeego. Pero me resulta simpático. Sé que es chungo que el presidente de un país como Irán -todo un auténtico presunto dictador de una república islámica, vamos, de un régimen satánico- en el que se ahorca a los homosexuales -que no existen en Irán, por cierto, según ha dicho en sede universitaria el propio Diablo, y a mí me queda la duda si es que no existen porque los han matado a todos o porque el islam libra a los pueblos de la sodomía, que todo puede ser- me caiga simpático. Pero me lo cae. Oigan, a gente de orden de aquí mismo, de mi barrio -hay varios por aquí cerca, en la calle Génova- les cae bien George Bush y le consideran junto al borrachín Aznar, como al lider del atlantismo. Bush es la encarnación del bien, y no consideran contradictorio que tenga como hobby la electrocución de negros y de hispanos. Pues qué quieren que les diga. A mí es que me resulta muy gracioso ver cómo ciertos personajes como Hugo Chávez, Mahmud Ahmadineyad o Evo Morales sacan a los americanos bienpensantes de sus casillas por cosas tan elementales como hacer valer los derechos de sus países a, por ejemplo, investigar la energía nuclear -e incluso a tener armas nucleares, como las tienen muchos países, entre otros, Estados Unidos, el único que en toda la historia las ha usado contra sus enemigos- o a regir su propio destino declarando el socialismo del siglo XXI o cualquier otra cosa que les parezca conveniente.

Pues me voy a dormir, ea.

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