Adolfo SuárezHay veces en que uno lee algo escrito por otro, y se dice a sí mismo: ¡Cáspita, cómo no lo habré escrito yo! Eso es justo lo que me ocurre con esta entrada de don EP. Y mira que era sencillo.
Y, ya puestos, pues también pueden ustedes leer a don Rafael.
Cierro los comentarios, y si quieren decir algo, pues lo dicen en las bitácoras a las que les envío.

Venga... meta ruido por ahí