Sin embargo, son varios los peligros que acechan el loable esfuerzo de esta tenaz política vasca. Para empezar, Díez debe precaverse contra la afición al “vedettismo” de algunas de las personalidades que apoyan su nuevo partido. Nos referimos al sibilino y poco de fiar Fernando Savater, experto en el trazado de falaces equidistancias que sólo revelan una profunda amoralidad. A estas alturas, sólo un incauto confundiría la vanidad del profesor de Filosofía con la independencia intelectual. Una trayectoria que contrasta con la probidad de Mikel Buesa, cuyo discurso cabal y democrático es cuanto menos digno de elogio.

Ya ven ustedes. Uno no gana para sustos. Creíamos que en Libertad Digital iban a recibir con los brazos abiertos a Unidad, Progreso y Democracia, el nuevo partido de Rosa Díez y Fernando Savater, y nos encontramos con el exabrupto de que Savater es un inmoral y un equidistante -vamos, un tibio, como yo-, Rosa Diez, una diva que tiene que explicar algunas cosillas por ahí. En fin. Al menos. cuentan en el nuevo partido con Mikel Buesa, una persona íntegra y fuera de toda sospecha, que ya ha manifestado su voluntad de sumarse al nuevo proyecto.

No sé yo por qué, pero me da a mí en la nariz que´esta sorprendente deriva de la línea editorial del libelo liberal responde a que alguien en el ala derecha ha hecho cuentas y ha llegado a la conclusión de que un éxito excesivo de la nueva formación -que parece apuntar al centro- a quien de verdad va a perjudicar es al PP.

Pues ya veremos, oiganustedes.

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