Las banderas son felices a lo suyo, es decir al viento y en lo alto de la torre Eiffel, por ejemplo, recordándonos que todavía está pendiente lo de la liberté, egalité et fraternité.

Más en Papelicos doblaos, el blog de Rios Raffo. Nuevo, pero recomendable.

Venga... meta ruido por ahí