La lista de preguntas de este estilo [sobre las razones por las que el PP y la Iglesia Católica se oponen frontalmente a la asignatura de Educación para la ciudadanía] puede ser casi ilimitada. Y en todos los casos vemos que, en el fondo, lo que hay es un miedo terrible a que la Constitución se conozca y se ejerza de forma plena. Lo cual en el caso de la Iglesia Católica es comprensible, pero en el caso del PP es de risa, dado que van siempre de defensores a ultranza de la Constitución, pero ahora se niegan a que los niños la conozcan. Con la Constitución y el PP todo es esquizofrenia, pues se oposieron a su aprobación en 1978 y ahora se han declarado únicos protectores de la misma.

Las cosas claras, y el artículo completo en Leolo.