“El modelo organizativo de Izquierda Unida está cada vez más alejado de los planteamientos con los que nació. Los órganos están vacíos de contenido, apenas se reúnen, hay un divorcio entre lo que hacen ellos y el grupo parlamentario”

“El proyecto de Izquierda Unida se está desnaturalizando”

“IU no está hablando de los problemas reales de la gente”.

“No puedo decir que vayamos hacia la catástrofe, pero sí que a este paso vamos al fin del modelo de IU que nosotros tratamos de defender”.

Marga Sanz, Secretaria General del PCPV, entrevistada en Público

Estas afirmaciones claramente desleales con Izquierda Unida, y otras de tenor similar, las realiza Marga Sanz. Marga Sanz es la secretaria general del Partido Comunista del País Valenciano (PCPV), es decir, la mano en la sombra que ha movido los hilos del hundimiento y la práctica escisión en que se encuentra Izquierda Unida en la Comunidad Valenciana (EU-PV). Marga Sanz, a través de la coordinadora general de EU-PV, Gloria Marcos, ha promovido la expulsión de dos diputadas de EU-PV en las Cortes Valencianas, Mònica Oltra y Mireia Mollà, en una votación del órgano competente en la que apenas estuvo presente la mitad de sus miembros, porque todas las corrientes, salvo el PCPV la consideraban ilegítima.

El resultado de la gestión de la política de alianzas de Gloria Marcos, Marga Sanz, y la mayoría del PCPV en EU-PV ha sido la desaparición de EU del Ayuntamiento de Valencia, el hundimiento de la formación en la Comunidad Valenciana, y la más que probable perdida del escaño que IU tiene por Valencia en el Congreso de los Diputados, ocupado hasta la fecha por la hiperactiva Isaura Navarro. Ahora, una de las inspiradoras de los éxitos y las purgas valencianas quiere ser la candidata de IU a la presidencia del Gobierno, y pretende convencernos a los militantes de que la votemos en las primarias convocadas con frases y argumentos como las suprainscritas.

A mí no me va a convencer. Yo voy a votar a Gaspar Llamazares, porque durante el periodo en que ha sido coordinador general, IU dejado de ser una fuerza extremista aliada de hecho con el PP y ha conseguido más influencia de la que nunca ha tenido en un mayor número de gobiernos, y esa, y no otra, es la razón de ser de un partido político: gobernar en las administraciones o influir en ellas lo máximo posible para hacer realidad sus propuestas políticas. En la medida en que crezca su influencia,aumentará el nivel de ejecución de su programa. Ni más, ni menos, salvo que en realidad no quieras cumplir ningún programa, sino justificar la existencia de un grupo de diputados gritones y puritanos en el Parlamento.

Soy militante de Izquierda Unida. Por eso, me siento legitimado para pedirle a Marga Sanz y al resto de los dirigentes del PCE que están haciendo oposición a Izquierda Unida desde dentro, que si consideran que IU ya no es su proyecto político, si lo ven tan deteriorado, tan escorado a la derecha, tan vendido al PSOE, si creen que los dirigentes elegidos legítimamente por los militantes no tienen talla política, pues que se vayan, que hay mucho sitio fuera. Y se debe estar muy calentito.

Quedaríamos todos -sin duda- mucho más tranquilos.

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