Pero don Mariano ¿se ha creído que es el Rey dando un mensaje de Navidad? ¿No tiene asesores? ¿Los de maitines han enloquecido definitivamente? Es que si no, no se comprende que ahora este pobre hombre vaya por ahí haciendo el ridículo de manera compulsiva. Se le ve al pobre tan entusiasmado con su mensajito, con su banderita de fondo, y esa librería tan estudiada. Y él mismo, miren sus abiertos ojos zangolotinos, su vocalización, lo bien que se lo ha aprendido todo… Cuando era jóven en las manifestaciones de insumisos se coreaban muchas cosas: al pasar por una sede del PSOE, decíamos con juvenil alegría revolucionaria: “esa es, ahí está, la cueva de Alí Babá“, y al pasar por unas dependencias militares nuestro repertorio daba un espontáneo giro hacia “Un patriota, un idiota“. Nunca comprendí muy bien el significado de la frase. Hasta hoy.

Por menos de esto, en Japón se hacen el harakiri…

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