A ver doña Soledad, si lee usted este blog, cosa que me extrañaría que no hiciera, haga el favor de responder a la siguiente pregunta que voy a hacerle:

¿Por qué razón se permite manifestarse libremente a los fascistas que llenan nuestras ciudades de carteles en los que se invita a los blancos a dar patadas a a los negros, y en cambio, se prohibe una manifestación cívica de protesta por el asesinato de un ciudadano a manos de los compañeros y amigos de los que acudieron a la manifestación fascista antedicha?

A ver si me pudiera contestar, doña Soledad, porque me hallo en un mar de confusión.

Y por cierto, a mí, que tampoco me metan estos impresentables en sus líos antidemocráticos: Yo no soy Alcaraz, yo soy Ricardo Royo-Villanova, un ciudadano decente.

Venga... meta ruido por ahí



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