He querido dejar pasar 48 horas, tiempo más que suficiente para que 20 Minutos dé una respuesta a la propuesta realizada desde ámbitos diversos (1, 2, 3) y no siempre vinculados a IU ( 4, 5) de incluir a Gaspar Llamazares en el llamado debate abierto en Internet entre Rajoy y Zapatero, para pronunciarme. Han pasado esas 48 horas, no se ha recibido respuesta alguna, y en 20 Minutos, ni siquiera hacen acuse de recibo de la propuesta, como se puede comprobar en el segundo de los posts que Arsenio Escolar, director de 20 Minutos ha dedicado a este tema en su blog.

Al no invitar a Gaspar Llamazares a participar en este debate se está cometiendo un grave error y una tremenda injusticia. El error es el que comete 20 Minutos, que pega un gran frenazo en su intento de convertirse en uno de los principales periódicos 2.0 de la red española. No hay 2.0 donde se repiten los esquemas y los clichés del periodismo tradicional: falsear la realidad con el bipartidismo, dando a entender que la elección es entre Rajoy y Zapatero, y que los demás sencillamente no existen. Haría mucho mejor 20 minutos en explicar la iniciativa como lo que es: un intento de ganar notoriedad e ingresos publicitarios que pone en un segundo plano el debate político y la información sobre las propuestas que diferencian a unas formaciones de otras. En ese caso, no habría protestas: 20 Minutos es un negocio privado y tiene todo el derecho del mundo a intentar maximizar sus resultados económicos. Pero que no nos quieran engañar ni vender humo.

Por otro lado, dejar sistemáticamente a IU fuera de los debates electorales es una injusticia de grueso calibre, aunque no muy diferente del resto de injusticias que carácterizan nuestro paso por el viacrucis electoral. Izquierda Unida, en 2004 obtuvo los peores resultados de su historia. Aún así, consiguió 1.280.000 votos, lo cual representa, aproximadamente un 11 por ciento de los votos obtenidos por el PSOE y un 14 por ciento de los obtenidos por el PP. Parece, así dicho, poca cosa, pero con un sistema electoral más justo y más representativo de la pluralidad real de la sociedad española, tendríamos 13 diputados en nuestro peor momento electoral. Otras formaciones políticas con entre una y dos terceras partes de nuestros votos consiguen prácticamente el doble de diputados de los que tenemos nosotros.

No podemos aceptar el argumento de la agilidad del debate para excluir a Izquierda Unida. A un debate de la categoría del que están intentando organizar con amplio apoyo de la ciudadanía “enredada”, de medios de comunicación, de blogs, de redes y de instituciones como el ue está recaudando 20 Minutos, se podía invitar perfectamente aquellas fuerzas políticas que se presentan en todo el territorio nacional, ya que se está discutiendo de política general. Izquierda Unida es la tercera fuerza en número de votos, y aunque esté bastante por detrás de las dos principales, se presenta en todas las circunscripciones. Excluirnos es excluir a 1.200.000 votantes. Y un debate a tres es tan ágil como un debate a dos.

En Moscas en la Sopa lo explican muy clarito